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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://lospuertosgrises.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>LOS PUERTOS GRISES</title><description>LITERATURA PARA CHICOS NO TAN CHICOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DIRECTORA: &lt;br /&gt;Norma Segades - Manias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;</description><link>https://lospuertosgrises.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Carlos Marianidis</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2008/061001-carlos-marianidis.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2008/061001-carlos-marianidis.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-size: small; font-family: georgia,palatino;"><em><span style="font-size: x-small;">Carlos Marianidis naci&oacute; en Buenos Aires. Curs&oacute; estudios de viol&iacute;n, teatro y psicolog&iacute;a. Autor de poes&iacute;a, cuento, teatro y novela, gan&oacute; &mdash;entre otros&mdash; tres veces el premio "Ariel Bufano" de la Universidad de Mor&oacute;n, el de Creaci&oacute;n Art&iacute;stica de la Universidad de Belgrano, el "Pablo Neruda" de la Embajada de Chile y el "Casa de las Am&eacute;ricas" por la novela Nada detiene a las golondrinas. <br /></span></em><br /><strong>Pedir un deseo. <br /></strong><br />En el barrio donde vivo yo pasa algo muy raro. <br />La que empez&oacute; todo (sin darse cuenta) fue Liset. El d&iacute;a del cumplea&ntilde;os la encontramos en el pelotero. Apenas la vimos, nos colgamos de las redes para asustarla y la perseguimos toda la tarde por unos t&uacute;neles que ten&iacute;an muchas curvas con agujeros para salir y caer en tobog&aacute;n arriba de un mill&oacute;n de pelotitas de colores. <br />Cuando ya no pod&iacute;amos m&aacute;s del cansancio, un payaso nos llam&oacute; a sentarnos a la mesa larga, la de las botellas y los vasos blancos. Arriba de nosotros, muy, muy arriba, el techo estaba repleto de globos. Liset no dejaba de mirarlos. Despu&eacute;s se apagaron las luces y nos asustamos un poco, pero los grandes empezaron a cantar una canci&oacute;n que sab&iacute;an y el miedo pas&oacute;. Enseguida, la cara de mi amiga se ilumin&oacute;, porque el padre prendi&oacute; un encendedor y lo acerc&oacute; a una vela con forma de oso. Y a otra. Y a otra. En total, seis. Reci&eacute;n entonces me di cuenta de que debajo de los osos hab&iacute;a una torta enorme de chocolate, alta como una monta&ntilde;a. La sombra de la torta se mov&iacute;a de aqu&iacute; para all&aacute;. Mam&aacute; me dijo que para pedir un deseo hab&iacute;a que tener los ojos cerrados. <br />&mdash;&iquest;Qu&eacute; es un deseo? &mdash;le pregunt&eacute;. &mdash;<br />Es algo que te gustar&iacute;a que te pasara, que se cumpliera, que se hiciera realidad. <br />Liset infl&oacute; los cachetes y le qued&oacute; la boca de conejito. Sopl&oacute; las seis velas juntas y cuando todo estuvo oscuro otra vez, el sal&oacute;n se llen&oacute; de luz, como si la se&ntilde;ora que estaba sacando fotos hubiera usado un flash gigante. De pronto, hubo un trueno y afuera empez&oacute; a llover. <br />Para colmo, del techo sali&oacute; una m&uacute;sica fea, una canci&oacute;n horrible. Algunos nos miramos, pero los grandes la cantaron toda, moviendo las manos y haciendo caras. Dijeron que no, que c&oacute;mo iba a ser fea si &eacute;sa era la m&uacute;sica de cuando ellos eran chicos. Igual nos escapamos y jugamos una guerra con los pedazos de torta que encontr&aacute;bamos en los platos cuando volv&iacute;amos del pelotero para tomar algo, pedir pis o limpiarnos la sangre que nos sal&iacute;a de la nariz cada vez que nos acertaban un golpe. Al final, nos divertimos hasta cuando salimos a la vereda, porque segu&iacute;a lloviendo y nos empuj&aacute;bamos fuera de los paraguas para ver qui&eacute;n se mojaba m&aacute;s. <br />Esa semana, en la escuela, a Liset y a m&iacute; nos empezaron a hacer bromas, porque nos sent&aacute;bamos juntos y en los recreos compart&iacute;amos las galletitas que le daban en la casa y el alfajor m&iacute;o. En la hora de trabajo manual, a ella le gustaba probar sus sellos de papa en mi guardapolvo y a m&iacute;, pegarle flores de plastilina en el pelo. Nuestro color preferido era el violeta. <br />Cuando lleg&oacute; mi cumplea&ntilde;os, ped&iacute; un deseo que nunca va a saber nadie. De cualquier manera, no se cumpli&oacute;, porque los padres de Liset se mudaron a otro pa&iacute;s. <br />Lo que s&iacute; se cumpli&oacute; fue el deseo de ella. <br />El &uacute;ltimo d&iacute;a que la vi le pregunt&eacute; qu&eacute; pens&oacute; antes de apagar las velas. Me dijo que hab&iacute;a pedido que bajaran todos los globos que estaban all&aacute; arriba, muy alto; que se los quer&iacute;a llevar a la casa. Lo debe haber deseado con mucha fuerza, porque todav&iacute;a hoy siguen apareciendo. En la calle donde jug&aacute;bamos. En el cord&oacute;n de la vereda. En la fuente de la plaza. Y en todos los charcos. Mam&aacute; dice que son burbujas. Pero yo s&eacute; que son los globitos de Liset, que se caen de a miles cada vez que llueve y me acuerdo de ella. <br /><br /><strong>*o*o*o*o* <br /><br />Grillo G&oacute;mez <br /></strong><br />Hac&iacute;a tiempo que Grillo G&oacute;mez estaba solo, en medio de su peque&ntilde;a zanja tocando y tocando &mdash;&iexcl;cr&iacute;-cr&iacute;&hellip; cr&iacute;-cr&iacute;!&mdash; sus canciones, sentado en el mismo junco de siempre. <br />Viv&iacute;a muy triste porque era maestro de m&uacute;sica y en ese lugar no hab&iacute;a a qui&eacute;n ense&ntilde;arle y, por tanto, se aburr&iacute;a todos los d&iacute;as. <br />De noche miraba el cielo, buscaba una estrella y jugaba a que ella le cantaba &mdash;&iexcl;chis-chis&hellip; chis-chis!&mdash; cada vez que titilaba; entonces &eacute;l la acompa&ntilde;aba &mdash;&iexcl;cr&iacute;-cr&iacute;&hellip; cr&iacute;-cr&iacute;!&mdash;. Y as&iacute;, hasta quedarse dormido. <br />Una madrugada, mientras todo era silencio, una lluvia suave, suave, comenz&oacute; a caer. Y cay&oacute; tanta, tanta agua durante horas, que la zanja creci&oacute; como un r&iacute;o. Grillo G&oacute;mez se despert&oacute; por el fr&iacute;o y descubri&oacute; que estaba completamente mojado. <br />Asustado, se abraz&oacute; a su junco, que se agitaba sin cesar. De pronto, sobre el agua, vio encenderse y apagarse un faro amarillo&hellip; Trep&oacute; hasta la hoja m&aacute;s alta y mir&oacute; con atenci&oacute;n. <br />&mdash;&iquest;Qui&eacute;n anda ah&iacute;? &mdash;grit&oacute;. <br />Nadando a toda velocidad, dos renacuajos empujaban &mdash;uno de cada lado&mdash; una hoja seca sobre la cual iba sentada una luci&eacute;rnaga que cada vez que mov&iacute;a las alas parec&iacute;a un rel&aacute;mpago. <br />&mdash;&iexcl;No se asuste, maestro! &mdash;dijo una voz ronca&mdash;. Somos los hermanos Rena; m&aacute;s r&aacute;pidos que un delf&iacute;n, m&aacute;s fuertes que una ballena. <br />&mdash;&iquest;Y qu&eacute; llevan ah&iacute;? &iquest;Una l&aacute;mpara? <br />&mdash;&iexcl;Nooooo&hellip;! &mdash;contest&oacute; el otro renacuajo, atando ya el cabo de la hoja al junco&mdash;. Es nuestra amiga Luc&iacute;a; nos conocimos en el viaje; a ella la trajo el viento y a nosotros, el oleaje. <br />Luc&iacute;a bati&oacute; las alas y de su vientre diminuto sali&oacute; una luz brillante que significaba "Buenas noches". <br />&mdash;Nosotros, atentamente, lo escuchamos d&iacute;a a d&iacute;a desde la zanja de enfrente &mdash;agreg&oacute; el renacuajo. <br />&mdash;&iexcl;Gracias! &mdash;exclam&oacute; G&oacute;mez entusiasmado&mdash;. &iquest;Por qu&eacute; no se quedan hasta que aclare? &iexcl;Es muy peligroso que sigan adelante! <br />Contentos con la invitaci&oacute;n, los visitantes se quedaron. <br />A la ma&ntilde;ana siguiente, el sol asom&oacute; su cabezota colorada sobre el horizonte y el agua empez&oacute; a bajar. La corriente hab&iacute;a dejado sobre la orilla un mont&oacute;n de palillos, una botella gigante de pl&aacute;stico, media nuez vac&iacute;a y un peri&oacute;dico deste&ntilde;ido. <br />Los primeros en abrir los ojos fueron los hermanos Rena, que golpearon apenas la hoja para que Luc&iacute;a se despertara. <br />Luego, Grillo G&oacute;mez baj&oacute; de su refugio, a darles los buenos d&iacute;as. <br />&mdash;&iexcl;Hola, amigos! &iquest;Durmieron bien? <br />&mdash;&iexcl;S&iacute;, maestro! &mdash;contest&oacute;, desperez&aacute;ndose, un renacuajo&mdash;. Su almohada de junco es muy c&oacute;moda. <br />&mdash;Y su zanja es m&aacute;s tranquila que una linterna sin pila &mdash;bostez&oacute; el otro. <br />Tambi&eacute;n Luc&iacute;a dijo algo con su luz, pero como ya era de d&iacute;a, ninguno la pudo ver. <br />&mdash;Bueno, G&oacute;mez&hellip; Todo est&aacute; muy lindo, el peligro pas&oacute;, pero tenemos que irnos &mdash;agradecieron amablemente los renacuajos. <br />Grillo G&oacute;mez, con la mirada triste (porque nuevamente se quedar&iacute;a solo), les ayud&oacute; a desatar la hoja de su junco y antes que partieran les toc&oacute; sus m&aacute;s hermosas melod&iacute;as. <br />Al terminar, los hermanos Rena palmearon a rabiar el agua con sus colas, manitas y patitas y Luc&iacute;a abri&oacute; las alas como diez veces. <br />De repente, uno de los renacuajos se llev&oacute; la mano al ment&oacute;n y se qued&oacute; pensando un rato. <br />Despu&eacute;s le dijo algo al o&iacute;do a su hermano y &eacute;ste a Luc&iacute;a. <br />&mdash;&iquest;Estar&iacute;an todos de acuerdo? &mdash;pregunt&oacute;, en tanto que Grillo G&oacute;mez, intrigado, enfundaba su instrumento. <br />&mdash;Maestro: &iquest;qu&eacute; tiene que hacer aqu&iacute;? <br />G&oacute;mez, sin levantar la vista, habl&oacute; melanc&oacute;licamente. <br />&mdash;&Eacute;ste es mi lugar&hellip; es aqu&iacute; donde tengo que estar&hellip; <br />&mdash;&iexcl;Pero si aqu&iacute; nadie le escucha! &mdash;replic&oacute; el renacuajo, confundido &mdash;. &iquest;No le gustar&iacute;a tocar en otras zanjas, conocer otro sendero, que lo aplauda mucha gente y, adem&aacute;s, ganar dinero&hellip;? <br />&mdash;Y&hellip; s&iacute;, pero no me puedo ir de aqu&iacute;&hellip; Aparte, no s&eacute; si a los dem&aacute;s les gustar&aacute; lo que toco&hellip; si no me dar&aacute; verg&uuml;enza&hellip; si&hellip; <br />Entonces, antes de que Grillo G&oacute;mez siguiera lament&aacute;ndose, los hermanos se sumergieron y al rato aparecieron con una nuez partida al medio que hab&iacute;an visto cerca de all&iacute;. <br />&mdash;Maestro &mdash;se acerc&oacute; a hablarle casi al o&iacute;do un renacuajo&mdash;, use la imaginaci&oacute;n. Lo m&aacute;s bello que hay es poder darles a los dem&aacute;s lo que uno sabe hacer. Estoy seguro de que con la idea que tengo, usted va a ser m&aacute;s feliz que ahora y podr&aacute; vivir haciendo su m&uacute;sica a toda hora&hellip; <br />&iquest;Y saben c&oacute;mo termina esta historia? <br />Todas las noches, los hermanos Rena pasean &mdash;uno de cada lado&mdash; su cascar&oacute;n de nuez, como si fuera una g&oacute;ndola. Y dentro de ella, iluminado por el farolillo de Luc&iacute;a, Grillo G&oacute;mez da conciertos y serenatas a los enamorados que quieren salir a navegar. <br />Y algunas veces, cuando hay luna llena &mdash;si uno se fija bien, pero bien&mdash;, se puede ver a las parejas de hormigas o de escarabajos, haciendo fila para comprar sus boletos y dar una vuelta en g&oacute;ndola, al rom&aacute;ntico comp&aacute;s del &iexcl;cr&iacute;-cr&iacute;&hellip; cr&iacute;-cr&iacute;! de Grillo G&oacute;mez. <br />Y, como dir&iacute;an los hermanos Rena: <br />Si quieres cumplir tu sue&ntilde;o, <br />toca y toca tu canci&oacute;n:<br />s&oacute;lo hay que poner empe&ntilde;o <br />&iexcl;y seguir al coraz&oacute;n! </span></p><p align="justify"><span style="font-size: small; font-family: georgia,palatino;"><strong>*o*o*o*o* </strong></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small; font-family: georgia,palatino;"><strong>Macedonio </strong></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small; font-family: georgia,palatino;">En la ciudad de Buenos Aires, en una de las cuatro esquinas que forman las calles Viamonte y Libertad, hay un &aacute;rbol enorme. Un gomero. Su copa es tan frondosa que en el invierno les da abrigo a cientos de gorriones, y en verano, hombres, mujeres, chicos, perros y gatos se sientan en c&iacute;rculo a descansar bajo su sombra. <br />Como no pod&iacute;a ser de otra manera, para soportar el peso de tantas ramas y hojas, el gomero posee un tronco muy grueso y una poderosa ra&iacute;z, dividida en miles de "sogas" marrones y verdes que se atan a la tierra una y otra vez, para que el &aacute;rbol no se tambalee ni con los vientos m&aacute;s fuertes. El tama&ntilde;o de la ra&iacute;z entera es tan grande como el de la copa, pero nadie lo nota, porque est&aacute; (&iexcl;qu&eacute; novedad!) toda debajo del suelo. Apenas una parte sobresale all&iacute;, donde se une con el tronco y forma una mara&ntilde;a de nudos y huecos oscuros como peque&ntilde;as cavernas. En uno de esos huecos viv&iacute;a Macedonio. <br />Macedonio era un mantis, es decir, uno de esos bichitos verdes, largos, flacos, fe&iacute;simos, de andar lento y misterioso, que al menor ruido parecen juntar sus manos como para rezar. <br />Pero &eacute;ste no era un mantis cualquiera. No, se&ntilde;or. Macedonio era m&uacute;sico. <br />Es cierto: &eacute;l no sab&iacute;a nada de pentagramas, ni de fusas ni de corcheas; sin embargo, algo en su alma se transformaba cada vez que escuchaba una melod&iacute;a que le agradaba. Lo hab&iacute;a descubierto aquella ma&ntilde;ana en que dos j&oacute;venes se sentaron cerca de su cueva y desenfundaron unos instrumentos que &eacute;l jam&aacute;s hab&iacute;a visto; algo as&iacute; como guitarras muy grandes que colocaban entre las piernas y en vez de tocar con una mano, lo hac&iacute;an pasando sobre las cuerdas un palito de madera. <br />Gracias a la muchacha &mdash;que era la que m&aacute;s hablaba&mdash;, Macedonio se enter&oacute; de que los que sonaban tan deliciosamente eran violonchelos, que los m&uacute;sicos estaban practicando para un concierto y que la melod&iacute;a que ensayaban era de un se&ntilde;or llamado Bach. <br />Hasta ese momento, Macedonio s&oacute;lo hab&iacute;a o&iacute;do la radio, alg&uacute;n casete, alguna persona que pasaba silbando o tarareando, e ignoraba que una m&uacute;sica as&iacute; pudiera existir; esa vibraci&oacute;n que abrazaba todo su cuerpo era algo nuevo que no pod&iacute;a entender. Y lo m&aacute;s maravilloso fue que, por primera vez en su vida, Macedonio supo lo que era llorar: sin saber qu&eacute; estaba sucediendo. Sinti&oacute; que dos l&aacute;grimas iban empujando hacia afuera desde sus ojos, hasta salir, caer y hacer &iexcl;plop! sobre el polvillo que cubr&iacute;a la entrada a su gruta. &iexcl;Ah, eso era la m&uacute;sica! &iexcl;C&oacute;mo deseaba aprender a tocar as&iacute;! <br />Asombrado, sorprendido, intrigado, Macedonio se acerc&oacute; a los m&uacute;sicos y se acomod&oacute; detr&aacute;s de un tr&eacute;bol. Desde all&iacute;, con sus manos en posici&oacute;n de oraci&oacute;n, disfrut&oacute; de media hora de la m&aacute;s delicada armon&iacute;a que hubiera podido imaginar hasta que, finalmente, los j&oacute;venes se pusieron de pie, guardaron con mucho cuidado sus relucientes instrumentos, cruzaron la calle tomados de la mano y entraron en un gigantesco y antiguo edificio. <br />Esa noche, Macedonio apenas pudo descansar, pensando en todo lo que hab&iacute;a ocurrido. Y so&ntilde;&oacute; &mdash;entre despierto y dormido&mdash; que &eacute;l daba un concierto de violonchelo ante un numeroso p&uacute;blico que lo escuchaba en respetuoso y emocionado silencio. <br />Al d&iacute;a siguiente, apenas vio que el cielo comenzaba a ponerse anaranjado con el amanecer, trep&oacute; unos metros por el tronco del omb&uacute;, para ver mejor si aparec&iacute;a nuevamente la pareja. <br />&mdash;&iexcl;Buen d&iacute;a, Mace! &iquest;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo por estas alturas? &mdash;lo salud&oacute; Anita, la langosta, mientras aserraba con la pata un trozo de hoja para el desayuno. <br />&mdash;&iquest;Eh&hellip;? &iexcl;Ah, hola, Anita! Me asustaste. Estoy buscando a dos personas que estuvieron aqu&iacute; ayer, haciendo m&uacute;sica. <br />&mdash;&iquest;Los de los guitarrones? <br />&mdash;&iexcl;S&iacute;, s&iacute;, esos mismos! <br />&mdash;No los conozco. Es la primera vez que los veo. <br />&mdash;Yo no. Yo los veo todos los d&iacute;as &mdash;grit&oacute; (desde m&aacute;s arriba) Nuria, la ara&ntilde;a. <br />&mdash;&iquest;De verdad? &mdash;levant&oacute; la vista Macedonio, esperanzado. <br />&mdash;Por supuesto. Tocan en el teatro que est&aacute; aqu&iacute; enfrente, el Col&oacute;n. Pero falta mucho para que vengan. <br />&mdash;&iquest;Y c&oacute;mo sab&eacute;s a qu&eacute; hora van a llegar? <br />&mdash;Es f&aacute;cil. Cuando el resplandor del sol d&eacute; en el octavo hilo de mi telara&ntilde;a, ser&aacute; el momento. Nunca fallan. <br />Anita invit&oacute; a su mesa a los vecinos y, luego de comer algo, los tres se dedicaron un largo rato a mirar el reloj de sol de Nuria. <br />Por fin, el instante lleg&oacute; y &mdash;tal como la due&ntilde;a del reloj lo anunciara&mdash; los concertistas aparecieron. La ara&ntilde;a, la langosta y el mantis, sentados en la misma rama, escucharon la hermosa melod&iacute;a del d&iacute;a anterior, la cual ya comenzaba a grabarse en los o&iacute;dos de Macedonio, que ten&iacute;a excelente memoria. <br />De ese modo, diariamente, Nuria y Anita &mdash;desde las alturas del omb&uacute;&mdash; fueron testigos de cu&aacute;nto amaba la m&uacute;sica su amigo y, a la vez, cu&aacute;nto sufr&iacute;a por no poder hacer m&uacute;sica &eacute;l tambi&eacute;n. <br />Pas&oacute; el tiempo. Y una noche fr&iacute;a, muy tarde, Anita vol&oacute; frente a la casa de Macedonio y vio a &eacute;ste dar vueltas y sollozar alrededor de una c&aacute;scara de man&iacute; con forma de n&uacute;mero ocho, para luego alzarla con much&iacute;sima dificultad y colocarla entre sus patas, como hac&iacute;an los m&uacute;sicos con sus violonchelos. <br />&mdash;&iexcl;Eh, Mace! &iquest;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo? <br />El mantis, descubierto, solt&oacute; enseguida su "instrumento", que cay&oacute; y qued&oacute; dando vueltas en el suelo, como un trompo. <br />&mdash;No&hellip; nada&hellip; &iquest;Qu&eacute; necesit&aacute;s? <br />&mdash;&iquest;No ten&eacute;s alguna maderita que te sobre? Se me est&aacute; apagando el brasero y no tengo le&ntilde;a seca. <br />Macedonio mir&oacute; de reojo la c&aacute;scara y contest&oacute; amargamente. &mdash;Llevate eso&hellip; A m&iacute; no me sirve. <br />Anita carg&oacute; el man&iacute; sobre su espalda y se fue lentamente, preocupada por su vecino. <br />&mdash;&iexcl;Gracias, Mace! &iexcl;Sos muy bueno! <br />A los pocos minutos, en otra parte del &aacute;rbol, Nuria sinti&oacute; una vibraci&oacute;n sobre su tela: alguien estaba caminando sobre ella. <br />&mdash;&iquest;Qui&eacute;n es? <br />&mdash;&iexcl;Soy yo! &mdash;dijo Anita en voz baja, para no despertar al vecindario. <br />&mdash;&iquest;Qu&eacute; ocurre? <br />&mdash;Vine a verte, porque se me ocurri&oacute; que le podr&iacute;amos dar una sorpresa a Mace, para que vuelva a estar alegre como antes. <br />&mdash;&iexcl;Uy, pero yo no tengo qu&eacute; regalarle! &mdash;se lament&oacute; la ara&ntilde;a. &mdash;&iexcl;Est&aacute;s equivocada! Solamente vos me pod&eacute;s ayudar. Acompa&ntilde;ame a casa. <br />Y all&iacute; se fueron. Anita entr&oacute; primero y enseguida sali&oacute; empujando la media c&aacute;scara de man&iacute;. <br />&mdash;&iquest;Qu&eacute; te parece? &mdash;pregunt&oacute;. <br />&mdash;&iquest;Qu&eacute; me parece qu&eacute;? &mdash;pregunt&oacute; a su vez Nuria, sin entender. <br />&mdash;Ah, s&iacute;. Me olvid&eacute; de algo &mdash;se corrigi&oacute; la langosta y volvi&oacute; a meterse en su casa para salir esta vez con dos f&oacute;sforos de madera&mdash;. Ahora s&iacute; est&aacute; todo&hellip; &iquest;qu&eacute; tal? <br />&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal&hellip; qu&eacute;? <br />&mdash;&iquest;C&oacute;mo qu&eacute;? &iexcl;El violonchelo! &iexcl;Le vamos a fabricar un violonchelo a Mace! <br />Aqu&iacute; est&aacute; la caja, el palo grande para sostenerla, el palo chico para tocar&hellip; <br />&mdash;&iexcl;S&iacute;, qu&eacute; f&aacute;cil! &iquest;Y c&oacute;mo lo encolamos? &iquest;Y la cerda para el arco? &iquest;Y de d&oacute;nde sacamos las cuerd&hellip;? <br />Y antes de terminar de decir cuerdas, Nuria se dio cuenta de que su amiga hab&iacute;a tenido una idea genial. <br />&mdash;&iquest;Ahora entend&eacute;s por qu&eacute; sos la &uacute;nica que me puede ayudar? &mdash;pregunt&oacute; Anita, con una sonrisa de antena a antena. <br />Y esa misma noche, aprovechando que hab&iacute;a luna llena y se ve&iacute;a bien, Nuria peg&oacute; las partes del violonchelo de la manera como un&iacute;a la tela en que viv&iacute;a y, con igual cuidado, hizo cuatro cuerdas reforzadas y las coloc&oacute; &mdash;bien tirantes&mdash; a lo largo del instrumento. Mientras, Anita afinaba el f&oacute;sforo peque&ntilde;o para armar el arco al que (ya con el sol sobre el horizonte) le soldaron entre las dos un manojo de hilos delgad&iacute;simos y plateados. Y antes de que el mantis despertara, ambas dejaron el regalo en la entrada de su cueva, con un ramillete de manzanillas y una tarjeta de alel&iacute;. <br />Despu&eacute;s de varios d&iacute;as, los dos concertistas siguen sent&aacute;ndose bajo la sombra del omb&uacute;, pero ahora todos los animalitos del &aacute;rbol bajan apurados a ocupar los huecos libres del tronco y las ra&iacute;ces, porque los violonchelos que ensayan son&hellip; &iexcl;tres! . . . <br />Nota:<br />Si alguna vez vas al Teatro Col&oacute;n, fijate en el programa. Al final de la formaci&oacute;n de la orquesta estable, en letra chiquita, dice: Violonchelo invitado &hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip; Macedonio Rostropovich <br />(que es su nuevo nombre art&iacute;stico). <br />Aunque para todo el vecindario del omb&uacute;, &eacute;l sigue siendo Mace, a secas. <br /><br /><strong>*o*o*o*o* <br /><br />Las sombras perdidas <br /></strong><br />Hab&iacute;a una vez en Colombia, cerca del r&iacute;o Bogot&aacute;, un bosque escondido que ten&iacute;a &aacute;rboles de todas las especies. <br />En el bosque se alzaba una casita blanca, con un altillo. Y en el altillo, todos los d&iacute;as, Gato Cray&oacute;n y Gata Pinturita se sentaban con sus caballetes, sus telas y pinceles, a pintar paisajes monta&ntilde;osos desde el balc&oacute;n. <br />Una ma&ntilde;ana se despertaron, se saludaron como siempre, se lavaron las manos, la cara, los dientes y mientras Gata Pinturita preparaba el desayuno, Gato Cray&oacute;n abri&oacute; el ventanal del altillo y vio que estaba todo nublado y hac&iacute;a fr&iacute;o. Entonces, ambos decidieron quedarse a trabajar adentro. <br />&Eacute;l pint&oacute; un cuadro de la tetera y sus tacitas y ella, otro de un plato con manzanas y uvas. <br />Ya estaban lavando los pinceles, cuando escucharon que golpeaban a la puerta. Cray&oacute;n baj&oacute; a abrir y no vio a nadie, as&iacute; que cerr&oacute;, pensando que hab&iacute;a sido el viento. <br />&mdash;&iexcl;Eh, espere, no se vaya! &mdash;grit&oacute; alguien. <br />El pintor abri&oacute; otra vez, pero afuera no hab&iacute;a ni un pajarito. <br />&mdash;&iquest;Qui&eacute;n habl&oacute;? &mdash;pregunt&oacute;, intrigado. <br />&mdash; &iexcl;Aqu&iacute;&hellip; aqu&iacute; abajo! &iexcl;Somos nosotras! &mdash;contestaron varias voces. &mdash; <br />Cray&oacute;n baj&oacute; los ojos y no pudo creer lo que ve&iacute;a: una multitud de sombras se mov&iacute;a en el suelo, murmurando y pataleando. <br />Enseguida lleg&oacute; Pinturita, que al ver a Cray&oacute;n hablando solo, se acerc&oacute; a preguntarle si se sent&iacute;a mal. <br />&mdash;&iexcl;No, se&ntilde;ora! &iexcl;Est&aacute; hablando con nosotras! &mdash;le indic&oacute; una sombra que se mov&iacute;a de un lado a otro. <br />&mdash;&iquest;Y qui&eacute;nes son ustedes&hellip;? &mdash;grit&oacute; Pinturita, mientras se le paraban todos los pelos de la cabeza. <br />&mdash;Somos las sombras del bosque, se&ntilde;ora. Disculpe si los asustamos, pero hace horas que estamos perdidas, porque hoy no sali&oacute; el sol y no nos acordamos d&oacute;nde vivimos. <br />Gato Cray&oacute;n y Gata Pinturita recobraron la calma e invitaron a las sombras a pasar. <br />&mdash;Todos los d&iacute;as, cuando sale el sol, yo salgo de mi &aacute;rbol y me estiro, me estiro &mdash;cont&oacute; una sombra de naranjo&mdash; hasta que llego a su puerta. <br />&mdash;S&iacute;, yo tambi&eacute;n &mdash;agreg&oacute; una sombra de eucalipto&mdash;, y despu&eacute;s voy volviendo de a poquito, hasta que me meto en mi tronco hasta el d&iacute;a siguiente. <br />&mdash;Y como la &uacute;nica casa que conocemos es la de ustedes, vinimos a pedirles ayuda &mdash;solloz&oacute; una sombra flacucha de sauce. <br />Cray&oacute;n, preocupado, encorv&oacute; su espalda y se puso a caminar en c&iacute;rculos. <br />Pinturita, por su parte, se qued&oacute; pensativa un largo, largo rato. <br />Los minutos pasaron&hellip; pasaron&hellip; <br />&mdash;Bueno&hellip; No importa &mdash;susurr&oacute; resignada una sombra de pino&mdash;. Ya nos vamos a arreglar de alguna manera. &mdash;Y comenz&oacute; a irse por debajo de la puerta, seguida por sus compa&ntilde;eras. <br />Ya estaba saliendo la &uacute;ltima sombra, cuando algo maravilloso sucedi&oacute;. <br />&mdash;&iexcl;Esperen! &iexcl;Tengo una idea! &mdash;grit&oacute; Pinturita, tan contenta, que Cray&oacute;n se asust&oacute; y salt&oacute; sobre la chimenea. <br />A continuaci&oacute;n, en tanto que las sombras volv&iacute;an, ella subi&oacute; al altillo y baj&oacute; con un mont&oacute;n de cuadros. Las sombras la miraron sin entender nada, pero cuando observaron detenidamente las pinturas, todas se abrazaron y bailaron, locas de alegr&iacute;a: all&iacute; estaban los paisajes que los pintorcillos hab&iacute;an copiado en sus telas&hellip; el sol, las nubes, el r&iacute;o y cada &aacute;rbol&hellip; &iexcl;con su sombra! <br />&mdash;&iexcl;&Eacute;sa soy yo! &mdash;se reconoci&oacute; una. <br />&mdash;&iexcl;Oh, miren hasta d&oacute;nde llegu&eacute; aqu&iacute;! &mdash;dijo otra. <br />&mdash;&iexcl;Y m&iacute;renme a m&iacute;, qu&eacute; bonita me hicieron! &mdash;se alegraron todas. <br />Entonces, Cray&oacute;n, que hab&iacute;a bajado ya de la chimenea, tom&oacute; de la mano a Pinturita, &eacute;sta tom&oacute; de la mano a la sombra de naranjo, que tom&oacute; a la del eucalipto, que tom&oacute; a la del pino&hellip; y as&iacute; se arm&oacute; un tren que recorri&oacute; el bosque, cantando y riendo. <br />Y cuando la &uacute;ltima sombra fue dejada en su sitio, Gato Cray&oacute;n y Gata Pinturita volvieron felices a su casa, a seguir pintando. <br />Desde ese d&iacute;a, cada vez que sale el sol, las sombras se estiran, se estiran, hasta llegar &mdash;a veces&mdash; al altillo, y se quedan quietas para que las retraten. <br />Y si ven que la pareja de pintores est&aacute; descansando, la envuelven en un fresco abrazo, la besan y luego se van silenciosamente, cada una a su &aacute;rbol, ya seguras de que nunca m&aacute;s se van a perder en el bosque. <br /><br />Fuente: <strong>Revista Imaginaria</strong> ( www.imaginaria.com )<br /><br /></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 10 Jun 2008 19:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>Presentaci&#xF3;n</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/122302-presentacion.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/122302-presentacion.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Este es un espacio dedicado a mis alumnos -los que fueron, los que son, los que ser&aacute;n- e imaginado como invitaci&oacute;n a participar en la prodigiosa aventura de leer. <br />De all&iacute; nombrarlo como el lugar secreto, el punto de partida donde los seres &eacute;lficos zarparon hacia las tierras imperecederas de Valinor. El fascinante Reino de la Magia, situado m&aacute;s all&aacute; de los c&iacute;rculos de la Tierra y s&oacute;lo accesible para aquellos capaces de aceptar el desaf&iacute;o del viaje. <br /><br />Bienvenidos a: <strong>Los Puertos Grises<br /></strong><br /></p>]]></description><pubDate>Sat, 23 Dec 2006 12:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>Silvia Schujer</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/122301-silvia-schujer.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/122301-silvia-schujer.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><em>Silvia Schujer naci&oacute; en Olivos, provincia de Buenos Aires, en 1956. Curs&oacute; el Profesorado de Literatura, Lat&iacute;n y Castellano, y complet&oacute; estudios de piano y canto. Dirigi&oacute; coros infantiles para diferentes sellos discogr&aacute;ficos. Fue colaboradora en varios medios gr&aacute;ficos dirigidos a los chicos desarrollando proyectos de promoci&oacute;n de la lectura, coordinando talleres y redactando gu&iacute;as de actividades y form&oacute; parte del Consejo de Direcci&oacute;n de la revista especializada en literatura infantil y juvenil La Mancha.<br />Recibi&oacute; el Premio Casa de las Am&eacute;ricas en el rubro Literatura Infantil-Juvenil; figur&oacute; en la Lista de Honor de ALIJA (Asociaci&oacute;n de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina); obtuvo una Menci&oacute;n Premio Nacional de Literatura (rubro infantil-juvenil) y particip&oacute; de la Lista de Honor de IBBY 1994. <br /></em><br /><strong>M&aacute;rilin nunca aprendi&oacute; a nadar.<br /></strong><br />Es de noche. La hora en que el mar y la arena reorganizan su intimidad.<br />Sentada sobre una roca, M&aacute;rilin mira la luna y escucha las olas cuando se rompen.<br />La playa est&aacute; desocupada.<br />Vac&iacute;a.<br />Algo se recorta en el paisaje.<br />Es alguien.<br />M&aacute;rilin echa un vistazo y distingue a una persona que se desliza por la playa cargando una valija.<br />Se inquieta. Una brisa fresca le eriza la piel de los brazos. Cree que es mejor alejarse cuando recuerda que es su &uacute;ltimo d&iacute;a de vacaciones.<br />M&aacute;rilin no se mueve y, aunque trata de mirar hacia otra parte, ve a la persona que apoya la valija sobre la arena. Que la deja. Que se para frente al mar. Que da pasos hacia la orilla. Que no se detiene cuando el agua le moja los muslos, los hombros, el cuello. Que ya no vuelve cuando ella se estira sobre la roca y le hace se&ntilde;as con las manos. Que no regresa cuando ya pasaron cuatro horas y sus ojos empecinados siguen buscando en el medio del mar.<br />A instantes de que amanezca, M&aacute;rilin renuncia a la espera y decide volver al hotel.<br />Baja de las rocas. Se desplaza unos metros por la playa. Deambula sin aliento hasta alcanzar la valija.<br />La valija es una caja de cuero rectangular.<br />Chica. Marr&oacute;n. R&iacute;gida. Antigua.<br />Est&aacute; herm&eacute;ticamente cerrada y sin llave a la vista.<br />S&oacute;lo cuando intenta levantarla M&aacute;rilin toma conciencia de su extraordinario peso.<br />La arrastra por la arena borrando tras sus pasos las huellas de sus propios pies.<br />Est&aacute; exhausta.<br />Duda entre ir a la polic&iacute;a o volver al hotel por su equipaje.<br />Mira el reloj. Es tarde. Su tren est&aacute; a punto de salir.<br />Cuando llega a la vereda pasa un taxi.<br />Lo para. El chofer detiene el coche, baja y antes de que M&aacute;rilin se lo pida, carga la valija en el ba&uacute;l.<br />El hombre abre la puerta. M&aacute;rilin se desploma en el asiento trasero.<br />&mdash;R&aacute;pido &mdash;murmura. Y mientras busca su pasaje en la cartera el auto arranca con destino a la estaci&oacute;n.<br />Las &uacute;ltimas im&aacute;genes del verano se deshacen contra la ventanilla una calle tras otra.<br />Con la ayuda de un changador, M&aacute;rilin atraviesa el and&eacute;n hasta encontrar el vag&oacute;n que le corresponde. <br />Pide permiso al otro ocupante de su asiento y se acomoda.<br />Reci&eacute;n cuando llega a su departamento cae en la cuenta de lo que ha perdido.<br />Extra&ntilde;a su ropa, su crema, su cepillo de dientes.<br />Se adormece pose&iacute;da por la confusi&oacute;n.<br />Cuando se recupera, evoca la valija abandonada.<br />La dej&oacute; en el living apenas entr&oacute;.<br />Busca cerrajeros en la gu&iacute;a y llama al que est&aacute; m&aacute;s cerca.<br />En menos de una hora, un hombre toca el timbre de su casa.<br />Pasa.<br />Mira la maleta.<br />&mdash;&iexcl;Qu&eacute; vejestorio! &mdash;suspira el hombre y se r&iacute;e como si su expresi&oacute;n fuera un hallazgo.<br />Estudia el candado.<br />Por fin saca una llave alargada y la hace girar en la peque&ntilde;a cerradura.<br />&mdash;Listo &mdash;dice a M&aacute;rilin. Y sin moverse de su lado (los dos est&aacute;n de rodillas frente al extra&ntilde;o equipaje) agrega en actitud de espera&mdash;. Puede abrirla.<br />Como M&aacute;rilin no la toca, el hombre intenta animarla acercando sus propias manos. Y est&aacute; a punto de destaparla cuando ella se lo impide con un gesto brusco.<br />El se&ntilde;or pide disculpas.<br />M&aacute;rilin se apresura a pagarle. Lo acompa&ntilde;a a la puerta. Le agradece los servicios prestados y le indica el rumbo hacia el ascensor.<br />Sola en su departamento, M&aacute;rilin se acerca a la valija y la abre de golpe. Se aleja como si de ella fuera a surgir algo incierto y, en efecto, sin darse cuenta de c&oacute;mo ocurre, del interior brota una ola de agua salada que pega contra el techo, que rompe contra el piso, que vuelve a elevarse, que desparrama su volumen por todo el departamento, a m&aacute;s de un metro noventa cent&iacute;metros de altura, haciendo que M&aacute;rilin se revuelque desde una a otra pared, permiti&eacute;ndole asomar la cabeza a la superficie cada vez con menos frecuencia porque ella nunca aprendi&oacute; a nadar y siempre supo que se ahogar&iacute;a all&iacute; donde no hiciera pie.<br />Movido por la curiosidad que le produce el alboroto, lejos de tomar el ascensor que lo conducir&aacute; a la salida, el cerrajero se ha quedado espiando a la dama por la mirilla que ella siempre olvida tapar, de manera que apenas suceden las cosas, el hombre se pone en acci&oacute;n.<br />Fuerza la cerradura con la primera herramienta que encuentra, abre la puerta del departamento de M&aacute;rilin y como un experto salvavidas la saca a flote. Sujet&aacute;ndola con un brazo y dando brazadas con el otro, el cerrajero llega hasta el ventanal que da al balc&oacute;n y lo descorre.<br />Por la ancha abertura que conduce al exterior, el agua pasa, se cuela entre los barrotes y se precipita al vac&iacute;o como una catarata.<br />Arrastrada por el oleaje la valija cae milagrosamente cerrada sobre la vereda, para sorpresa de los transe&uacute;ntes que corren a refugiarse del brev&iacute;simo chaparr&oacute;n.<br />Aferrados al ventanal, M&aacute;rilin y el cerrajero respiran aliviados.<br />&Eacute;l, deseoso de huir cuanto antes.<br />Ella pensando en el piso, en que nunca lo plastific&oacute;. <br /><br /></p>]]></description><pubDate>Sat, 23 Dec 2006 12:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>Eladia Bl&#xE1;zquez</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120902-eladia-blazquez.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120902-eladia-blazquez.php</guid><description><![CDATA[<strong>Honrar la vida <br /></strong><br />No, permanecer y transcurrir <br />no es perdurar, no es existir, <br />ni honrar la vida. <br />Hay tantas maneras de no ser, <br />tanta conciencia sin saber, <br />adormecida. <br />Merecer la vida no es callar y consentir <br />tantas injusticias repetidas. <br />Es una virtud, es dignidad <br />y es la actitud de identidad m&aacute;s definida. <br />Eso de durar y transcurrir <br />no nos da derecho a presumir <br />porque no es lo mismo que vivir <br />honrar la vida. <br />No, permanecer y transcurrir <br />no siempre quiere sugerir <br />honrar la vida. <br />Hay tanta peque&ntilde;a vanidad <br />en nuestra tonta humanidad <br />enceguecida&hellip; <br />Merecer la vida es erguirse vertical <br />m&aacute;s all&aacute; del mal, de las ca&iacute;das. <br />Es igual que darle a la verdad <br />y a nuestra propia libertad <br />la bienvenida. <br /><br /><strong>Con las alas del alma. <br /></strong><br />Con las alas del alma desplegadas al viento <br />desentra&ntilde;o la esencia de mi pobre existencia <br />sin desfallecimiento, <br />y me digo que puedo como en una constante <br />y me muero de miedo, pero sigo adelante. <br />Con las alas del alma desplegadas al viento, <br />porque aprecio la vida en su justa medida <br />al amor lo reinvento. <br />Y al vivir cada instante y al gozar cada intento, <br />s&eacute; que alcanzo lo grande, <br />con las alas del alma desplegadas al viento. <br />Con las alas del alma desplegadas al viento, <br />m&aacute;s all&aacute; del asombro me levanto entre escombros <br />sin perder el aliento <br />y me voy de las sombras con alg&uacute;n filamento <br />y me subo a la alfombra con la magia de un cuento. <br />Con las alas del alma desplegadas al viento <br />atesoro lo humano cuando tiendo las manos <br />a favor del encuentro <br />por la cosa m&aacute;s pura con la cual me alimento <br />por mi pan de ternura <br />con las alas del alma desplegadas al viento. <br />Con las alas del alma desplegadas al viento, <br />ante cada noticia de estupor, de injusticia, <br />me desangro por dentro <br />y me duele la gente, su dolor, sus heridas, <br />porque as&iacute;, solamente, interpreto la vida. <br />Con las alas del alma desplegadas al viento, <br />m&aacute;s all&aacute; de la historia, de las vidas sin gloria, <br />sin honor ni sustento, <br />guardar&eacute; del que escribe su mejor pensamiento. <br />Quiero amar a quien vive <br />con las alas del alma desplegadas al viento. <br /><br /><strong>Prohibido prohibir <br /></strong><br />No se puede prohibir ni se puede negar <br />el derecho a vivir, la raz&oacute;n de so&ntilde;ar&hellip; <br />No se puede prohibir el creer ni el crear, <br />ni la tierra excluir, ni la luna ocultar&hellip; <br />No se puede prohibir ni una pizca de amor, <br />ni se puede eludir que reto&ntilde;e la flor&hellip; <br />Ni del alma el vibrar ni la vida en su andar&hellip; <br />ni del pulso el latir. No se puede prohibir. <br />No se puede prohibir la elecci&oacute;n de pensar <br />ni se puede impedir la tormenta en el mar&hellip; <br />No se puede prohibir que en un vuelo interior <br />un gorri&oacute;n, al partir, busque un cielo mejor&hellip; <br />No se puede prohibir el impulso vital <br />ni la gota de miel ni el granito de sal&hellip; <br />Ni las ganas sin par ni el deseo sin fin <br />de re&iacute;r, de llorar. No se puede prohibir. <br />No se puede prohibir el color tornasol <br />de la tarde, al morir en la puesta de sol. <br />No se puede prohibir el af&aacute;n de cantar <br />ni el deber de decir lo que no hay que callar&hellip; <br />S&oacute;lo el hombre, incapaz de entender, de sentir, <br />ha logrado, al final, su grandeza prohibir. <br />Y se niega al sabor y la simple verdad <br />de vivir en amor y en total libertad&hellip; <br />Si tuviese el poder de poder decidir&hellip; <br />dictar&iacute;a una ley: &iexcl;Es prohibido prohibir! <br /><br />]]></description><pubDate>Sat, 09 Dec 2006 18:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>Joan Manuel Serrat</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120901-joan-manuel-serrat.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120901-joan-manuel-serrat.php</guid><description><![CDATA[<span><p><span><strong>Hoy puede ser un gran d&iacute;a&nbsp;</strong></span></p><p><span>Hoy puede ser un gran d&iacute;a,<br />plant&eacute;atelo as&iacute;,<br />aprovecharlo o que pase de largo,<br />depende en parte de ti.<br /><br />Dale el d&iacute;a libre a la experiencia<br />para comenzar,<br />y rec&iacute;belo como si fuera<br />fiesta de guardar.<br /><br />No consientas que se esfume,<br />as&oacute;mate y consume la vida a granel.<br />Hoy puede ser un gran d&iacute;a,<br />duro con &eacute;l.<br /><br />Hoy puede ser un gran d&iacute;a<br />donde todo est&aacute; por descubrir,<br />si lo empleas como el &uacute;ltimo<br />que te toca vivir.<br /><br />Saca de paseo a tus instintos<br />y vent&iacute;lalos al sol,<br />y no dosifiques los placeres,<br />si puedes, derr&oacute;chalos.<br /><br />Si la rutina te aplasta<br />dile que ya basta de mediocridad,<br />hoy puede ser un gran d&iacute;a<br />date una oportunidad.<br /><br />Hoy puede ser un gran d&iacute;a<br />imposible de recuperar,<br />un ejemplar &uacute;nico,<br />no lo dejes escapar.<br /><br />Que todo cuanto te rodea<br />lo han puesto para ti,<br />no lo mires desde la ventana<br />y si&eacute;ntate al fest&iacute;n.<br /><br />Pelea por lo que quieres<br />y no desesperes si algo no anda bien,<br />Hoy puede ser un gran d&iacute;a,<br />&iexcl;y ma&ntilde;ana tambi&eacute;n!&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><strong>Manuel</strong><strong>&nbsp;</strong></p></span><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">Le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a, <br />su casa era de barro, de barro y ca&ntilde;a.<br />Las tierras del se&ntilde;or humedec&iacute;an<br />su sudor y su llanto, d&iacute;a tras d&iacute;a.<br />Mendigo a jornal fijo como &eacute;l no hubo <br />entre olivos y trigos, por un mendrugo.<br />Su casa era de barro, de barro y ca&ntilde;a,<br />le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a.<br /><br />Le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a,<br />su mundo era otro mundo, tras la monta&ntilde;a.<br />Del amo eran las tierras, camino abajo<br />las moras y las flores de los ribazos.<br />La mula y los arreos, el pan y el vino,<br />los &aacute;rboles, las piedras y los caminos.<br />Su mundo era otro mundo, tras la monta&ntilde;a,<br />le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a.<br /><br />Le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a,<br />ella guardaba un hijo en sus entra&ntilde;as.<br />Nunca nada fue suyo, nada tuvieron,<br />por eso llor&oacute; tanto cuando murieron.<br />&Eacute;l con sus propias manos cav&oacute; la fosa<br />sepultando sus sue&ntilde;os junto a la esposa.<br />Ella guardaba un hijo en sus entra&ntilde;as.<br />Le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a.<br /><br />Le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a,<br />le vieron alejarse una ma&ntilde;ana.<br />Del amo era el olivo donde lo hallaron<br />y la soga de esparto que desataron.<br />Y el pedazo de tierra donde hoy se pudre<br />y el trigo que en la tierra se tumba cubre.<br />La vieron alejarse una ma&ntilde;ana.<br />Le llamaban Manuel, naci&oacute; en Espa&ntilde;a.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Mi ni&ntilde;ez</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">Ten&iacute;a diez a&ntilde;os y un gato <br />peludo, fun&aacute;mbulo y necio <br />que me esperaba en los alambres del patio <br />a la vuelta del colegio. <br /><br />Ten&iacute;a un balc&oacute;n con albahaca <br />y un ej&eacute;rcito de botones <br />y un tren con vagones de lata <br />roto entre dos estaciones. <br /><br />Ten&iacute;a un cielo azul y un jard&iacute;n de adoquines <br />y una historia a quemar tembl&aacute;ndome en la piel. <br /><br />Era un bello jinete <br />sobre mi patinete <br />burlando cada esquina <br />como una golondrina <br />sin nada que olvidar <br />porque ayer aprend&iacute; a volar, <br />perdiendo el tiempo de cara al mar. <br /><br />Ten&iacute;a una casa sombr&iacute;a, <br />que madre visti&oacute; de ternura <br />y una almohada que hablaba y sab&iacute;a <br />de mi ambici&oacute;n de ser cura. <br /><br />Ten&iacute;a un canario amarillo <br />que s&oacute;lo trinaba su pena <br />oyendo aquel viejo organillo <br />o mi radio de galena. <br /><br />Y en julio, en Arag&oacute;n, </span><span style="font-family: Georgia">ten&iacute;a un pueblecillo <br />una acequia, un establo </span><span style="font-family: Georgia">y unas ruinas al sol. <br />Al viento los ombligos <br />volaban cuatro amigos <br />picados de viruela <br />y hu&eacute;rfanos de escuela, <br />robando uva y ma&iacute;z <br />chupando ca&ntilde;a y regaliz. <br />Creo que entonces yo era feliz. <br /><br />Ten&iacute;a cuatro Sacramentos <br />y un &aacute;ngel de la guarda amigo <br />y un "Paris Hollywood" </span><span style="font-family: Georgia">prestado y mugriento <br />escondido entre mis libros. <br /><br />Ten&iacute;a una novia morena <br />que abri&oacute; a la luna mis sentidos <br />jugando los juegos prohibidos <br />a la sombra de una higuera. <br /><br />Cruc&eacute; por la ni&ntilde;ez </span><span style="font-family: Georgia">imitando a mi hermano. <br />Descerrajando el viento </span><span style="font-family: Georgia">y apedreando el sol. <br /><br />Mi madre cri&oacute; canas <br />pespunteando pijamas, <br />mi padre se hizo viejo <br />sin mirarse al espejo, <br />y mi hermano se fue <br />de casa, por primera vez. <br />Y &iquest;d&oacute;nde fue mi ni&ntilde;ez?&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Mediterr&aacute;neo</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">Quiz&aacute;s porque mi ni&ntilde;ez <br />sigue jugando en tu playa <br />y escondido tras las ca&ntilde;as <br />duerme mi primer amor, <br />llevo tu luz y tu olor <br />por dondequiera que vaya, <br />y amontonado en tu arena <br />guardo amor, juegos y penas.</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">Yo, que en la piel tengo el sabor <br />amargo del llanto eterno <br />que han vertido en ti cien pueblos <br />de Algeciras a Estambul <br />para que pintes de azul <br />sus largas noches de invierno. <br /><br />A fuerza de desventuras, <br />tu alma es profunda y oscura. <br /><br />A tus atardeceres rojos <br />se acostumbraron mis ojos <br />como el recodo al camino. <br />Soy cantor, soy embustero, <br />me gusta el juego y el vino, <br />Tengo alma de marinero. <br /><br />Qu&eacute; le voy a hacer, si yo <br />nac&iacute; en el Mediterr&aacute;neo. <br /><br />Y te acercas, y te vas <br />despu&eacute;s de besar mi aldea. <br />Jugando con la marea <br />te vas, pensando en volver. <br />Eres como una mujer <br />perfumadita de brea <br />que se a&ntilde;ora y se quiere <br />que se conoce y se teme. <br /><br />Ay, si un d&iacute;a para mi mal <br />viene a buscarme la parca. <br />Empujad al mar mi barca <br />con un levante oto&ntilde;al <br />y dejad que el temporal <br />desguace sus alas blancas. <br /><br />Y a m&iacute; enterradme sin duelo <br />entre la playa y el cielo... <br /><br />En la ladera de un monte, <br />m&aacute;s alto que el horizonte. <br />Quiero tener buena vista. <br />Mi cuerpo ser&aacute; camino, <br />le dar&eacute; verde a los pinos <br />y amarillo a la genista. <br /><br />Cerca del mar. Porque yo <br />nac&iacute; en el Mediterr&aacute;neo.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Soneto a mam&aacute;</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">No es que no vuelva porque me he olvidado<br />de tu olor a tomillo y a cocina,<br />De lejos, dicen que se ve m&aacute;s claro,<br />que no es igual quien anda y quien camina.<br /><br />Y supe que el amor tiene ojos verdes, <br />que cuatro palos tiene la baraja,<br />que nunca vuelve aquello que se pierde<br />y la marea sube y luego baja.<br /><br />Supe que lo sencillo no es lo necio,<br />que no hay que confundir valor y precio<br />y un manjar puede ser cualquier bocado<br /><br />Si el horizonte es luz y el rumbo un beso,<br />no es que no vuelva porque te he olvidado....<br />es que perd&iacute; el camino de regreso,<br /><br />Mam&aacute;....&nbsp;</span><span style="color: midnightblue; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="color: midnightblue; font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">A quien corresponda</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">Un servidor <br />Joan Manuel Serrat, <br />casado, mayor de edad, <br />vecino de Camprod&oacute;n, Girona.<br />Hijo de &Aacute;ngeles y de Josep, <br />de profesi&oacute;n cantautor <br />y natural de Barcelona,<br />seg&uacute;n obra<br />en el registro civil, <br />hoy, lunes, 20 de Abril de 1981<br />con las fuerzas de que dispone<br />atentamente expone<br />dos puntos:<br /><br />Que las manzanas no huelen<br />que nadie conoce al vecino,<br />que a los viejos se les aparta<br />pues de habernos servido bien.<br /><br />Que el mar est&aacute; agonizando<br />que no hay quien conf&iacute;e en su hermano,<br />que la tierra cay&oacute; en manos<br />de unos locos con carnet.<br /><br />Que el mundo es de peaje y experimental,<br />que todo es desechable y provisional.<br /><br />Que no nos salen las cuentas,<br />que las reformas nunca se acaban,<br />que llegamos siempre tarde,<br />donde nunca pasa nada.<br /><br />Por eso<br />y muchas deficiencias m&aacute;s,<br />que en un anexo se especifican,<br />sin que sirva de precedente,<br />respetuosamente<br />suplica<br /><br />Se sirva tomar medidas<br />y llamar al orden a esos chapuceros,<br />que lo dejan todo perdido <br />en nombre del personal.<br /><br />Pero h&aacute;galo urgentemente<br />para que no sean necesarios,<br />mas h&eacute;roes ni mas milagros<br />para adecentar el local.<br /><br />No hay otro tiempo que el que nos ha tocado,<br />acl&aacute;reles qui&eacute;n manda y qui&eacute;n es el mandado.<br /><br />Y si no tuviera en su mano<br />poner coto a tales desmanes,<br />m&aacute;ndeles copiar cien veces<br />"esas cosas no se hacen".<br /><br />Gracia que espera merecer<br />del recto proceder,<br />de quien no suele llamarse a enga&ntilde;o,<br />a quien Dios guarde muchos a&ntilde;os, Am&eacute;n.&nbsp;</span><span style="color: midnightblue; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="color: midnightblue; font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">A usted</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">A usted que corre tras el &eacute;xito<br />ejecutivo de pel&iacute;cula,<br />hombre agresivo y en&eacute;rgico<br />con ambiciones pol&iacute;ticas.<br /><br />A usted que es un hombre pr&aacute;ctico<br />y reside en un piso c&eacute;ntrico,<br />regando flores de pl&aacute;stico<br />y pendiente del tel&eacute;fono.<br /><br />A usted que sabe de n&uacute;meros<br />y consta en m&aacute;s de un n&oacute;mina,<br />que ya es todo un energ&uacute;meno<br />con una posici&oacute;n s&oacute;lida.<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a<br />no ir ma&ntilde;ana a trabajar<br />y no pedirle a nadie excusas,<br />para jugar al juego<br />que mejor juega<br />y que m&aacute;s le gusta?<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a<br />ser capaz de renunciar <br />a todas sus pertenencias,<br />y ganar la libertad <br />y el tiempo que pierde<br />en defenderlas?<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a<br />dejar de mandar al pr&oacute;jimo,<br />para exigir<br />que nadie lo mande lo mas m&iacute;nimo?<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a acaso<br />vencer la tentaci&oacute;n,<br />sucumbiendo de lleno <br />en sus brazos...?<br /><br />Antes que les den el p&eacute;same<br />a sus deudos, entre l&aacute;grimas,<br />por su irreparable p&eacute;rdida<br />y lo archiven bajo una l&aacute;pida.<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a<br />no ir ma&ntilde;ana a trabajar<br />y no pedirle a nadie excusas,<br />para jugar al juego<br />que mejor juega<br />y que m&aacute;s le gusta?<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a<br />ser capaz de renunciar <br />a todas sus pertenencias,<br />y ganar la libertad <br />y el tiempo que pierde<br />en defenderlas?<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a<br />dejar de mandar al pr&oacute;jimo,<br />para exigir<br />que nadie lo mande lo mas m&iacute;nimo?<br /><br />&iquest;No le gustar&iacute;a acaso<br />vencer la tentaci&oacute;n,<br />sucumbiendo de lleno <br />en sus brazos...?&nbsp;</span><span style="color: midnightblue; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="color: midnightblue; font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Esos locos bajitos</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">A menudo los hijos se nos parecen, <br />as&iacute; nos dan la primera satisfacci&oacute;n; <br />esos que se menean con nuestros gestos, <br />echando mano a cuanto hay a su alrededor. <br /><br />Esos locos bajitos que se incorporan <br />con los ojos abiertos de par en par, <br />sin respeto al horario ni a las costumbres <br />y a los que, por su bien, hay que domesticar. <br /><br />Ni&ntilde;o, <br />deja ya de joder con la pelota. <br />que eso no se dice, <br />que eso no se hace, <br />que eso no se toca. <br /><br />Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, <br />nuestros rencores y nuestro porvenir. <br />Por eso nos parece que son de goma <br />y que les bastan nuestros cuentos <br />para dormir. <br /><br />Nos empe&ntilde;amos en dirigir sus vidas <br />sin saber el oficio y sin vocaci&oacute;n. <br />Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones <br />con la leche templada <br />y en cada canci&oacute;n. <br /><br />Ni&ntilde;o, <br />deja ya de joder con la pelota. <br />que eso no se dice, <br />que eso no se hace, <br />que eso no se toca. <br /><br />Nada ni nadie puede impedir que sufran, <br />que las agujas avancen en el reloj, <br />que decidan por ellos, que se equivoquen, <br />que crezcan y que un d&iacute;a <br />nos digan adi&oacute;s.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Pen&eacute;lope</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">Pen&eacute;lope <br />Con su bolso de piel marr&oacute;n. <br />Y sus zapatos de tac&oacute;n. <br />Y su vestido de domingo. <br /><br />Pen&eacute;lope, <br />se sienta en un banco en el and&eacute;n. <br />Y espera que llegue el primer tren. <br />Meneando el abanico. <br /><br />Dicen en el pueblo, que un caminante par&oacute; <br />su reloj <br />una tarde de primavera. <br /><br />Adi&oacute;s, amor m&iacute;o, no me llores, volver&eacute; <br />antes que <br />de los sauces caigan las hojas. <br /><br />Piensa en m&iacute; <br />volver&eacute; <br />por ti. <br /><br />Pobre infeliz <br />se par&oacute; tu reloj infantil <br />una tarde plomiza de abril <br />cuando se fue tu amante. <br /><br />Se marchit&oacute; <br />en tu huerto hasta la &uacute;ltima flor. <br />No hay un sauce en la calle mayor <br />para Pen&eacute;lope. <br /><br />Pen&eacute;lope <br />tristes a fuerza de esperar <br />sus ojos parecen brillar <br />si un tren silba a lo lejos. <br /><br />Pen&eacute;lope <br />uno tras otro los ve pasar, <br />mira sus caras, les oye hablar, <br />para ella son mu&ntilde;ecos. <br /><br />Dicen en el pueblo que el caminante volvi&oacute; <br />la encontr&oacute; <br />en su banco de pino verde. <br />La llam&oacute; Pen&eacute;lope, mi amante fiel, mi paz <br />deja ya <br />de tejer sue&ntilde;os en tu mente. <br /><br />M&iacute;rame <br />soy tu amor, <br />regres&eacute;... <br />Le sonri&oacute; <br />con los ojos llenitos de ayer. <br /><br />No era as&iacute; su cara, ni su piel <br />t&uacute; no eres quien yo espero <br />y se qued&oacute; <br />con su bolso de piel marr&oacute;n <br />y sus zapatitos de tac&oacute;n <br />sentada en la estaci&oacute;n. <br />Pen&eacute;lope....&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Algo personal</span></strong><strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-family: Georgia">Probablemente en su pueblo <br />se les recordar&aacute; <br />como cachorros de buenas personas <br />que hurtaban flores <br />para regalar a su mam&aacute; <br />y daban de comer a las palomas. <br /><br />Probablemente que todo eso debe ser verdad <br />aunque es m&aacute;s turbio; <br />c&oacute;mo y de qu&eacute; manera <br />llegaron esos individuos <br />a ser lo que son <br />ni a quien sirven <br />cuando alzan las banderas. <br /><br />Hombres de paja <br />que usan la colonia y el honor <br />para ocultar oscuras intensiones <br />tienen doble vida, son sicarios del mal. <br />Entre esos tipos y yo <br />hay algo personal. <br /><br />Rodeados de protocolo, <br />comitiva y seguridad <br />viajan de inc&oacute;gnito en autos blindados <br />a sembrar calumnias, <br />a mentir con naturalidad <br />a colgar en las escuelas <br />su retrato. <br /><br />Se gastan m&aacute;s de lo que tienen <br />en coleccionar esp&iacute;as, <br />listas negras y arsenales. <br />Resulta bochornoso verles fanfarronear <br />a ver qui&eacute;n es el que <br />la tiene m&aacute;s grande. <br /><br />Se arman hasta los dientes <br />en el nombre de la paz <br />juegan con cosas que no tienen repuesto <br />y la culpa es de el otro <br />si algo les sale mal. <br />Entre esos tipos y yo <br />hay algo personal. <br /><br />Y como quien en la cosa <br />nada tiene que perder <br />pulsan la alarma y rompen las promesas. <br />Y en nombre de quien no tienen <br />el gusto de conocer <br />nos ponen la pistola en la cabeza. <br /><br />Se agarran de los pelos <br />pero para no ensuciar <br />van a cagar a casa de otra gente <br />y experimentan nuevos m&eacute;todos <br />de masacrar, sofisticados <br />y a la vez convincentes. <br /><br />No conocen ni a su padre <br />cuando pierden el control <br />ni recuerdan que en el mundo hay ni&ntilde;os <br />nos niegan a todos <br />el pan y la sal. <br />Entre esos tipos y yo <br />hay algo personal. <br /><br />Pero eso s&iacute;, los sicarios <br />no pierden ocasi&oacute;n <br />de declarar p&uacute;blicamente <br />su empe&ntilde;o en propiciar <br />un d&iacute;a luego de franca distensi&oacute;n <br />que les permita hallar un marco previo. <br /><br />Que garantice unas premisas m&iacute;nimas, <br />que faciliten crear los resortes, <br />que impulsen un punto de partida <br />s&oacute;lido y capaz de este a oeste <br />y de sur a norte <br />donde establecer las bases <br />de un tratado de amistad <br />que contribuya a poner los cimientos <br />de una plataforma donde edificar <br />un hermoso futuro de amor y paz.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Bienaventurados</span></strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">La vida te la dan <br />pero no te la regalan. <br />La vida se paga <br />por m&aacute;s que te apene. <br />As&iacute; ha sido desde que <br />Dios ech&oacute; al hombre del Ed&eacute;n, <br />por confundir <br />lo que est&aacute; bien <br />con lo que le conviene. <br /><br />Si a plazos o al contado <br />la vida pasa factura <br />rebana y apura <br />hasta las migajas. <br />Que si en cada alegr&iacute;a <br />hay una amargura <br />todo infortunio esconde alguna ventaja. <br /><br />Bienaventurados los necios <br />que se arriesgan a prestar consejos <br />porque ser&aacute;n sabios a costa <br />de los errores ajenos. <br /><br />Bienaventurados los pobres <br />porque saben, con certeza, <br />que no ha de quererles nadie por sus riquezas. <br /><br />Bienaventurados los adictos a emociones fuertes <br />porque corren buenos tiempos para la gente marchosa. <br /><br />Bienaventurados los due&ntilde;os del poder y la gloria <br />porque pueden informarnos de que va la cosa. <br /><br />Bienaventurados los que alcancen la cima <br />porque ser&aacute; cuesta abajo el resto del camino. <br /><br />Bienaventurados los que catan el fracaso <br />porque reconocer&aacute;n a sus amigos. <br /><br />En cualquier circunstancia <br />por lastimosa que sea <br />busca la manera <br />de comer perdices <br />que a pesar de lo alto que <br />nos coloquen el list&oacute;n, <br />hay que brincar <br />con la intenci&oacute;n <br />de ser felices. <br /><br />Bienaventurados los castos <br />porque tienen la gracia divina <br />y la ocasi&oacute;n de dejar de serlo <br />a la vuelta de la esquina. <br /><br /><br />Bienaventurados los que aman <br />porque tienen a su alcance <br />m&aacute;s de un cincuenta por ciento de un gran romance. <br /><br />Bienaventurados los que est&aacute;n en el fondo del pozo <br />porque de ah&iacute; en adelante <br />s&oacute;lo cabe ir mejorando. <br /><br />Bienaventurados los que presumen de sus reda&ntilde;os <br />porque tendr&aacute;n ocasiones <br />para demostrarlo. <br /><br />Bienaventurados los que contrajeron deudas <br />porque alguna vez, alguien hizo algo por ellos. <br /><br />Bienaventurados los que lo tienen claro <br />porque de ellos es el reino de los ciegos.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Detr&aacute;s, est&aacute; la gente</span></strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">Detr&aacute;s de los h&eacute;roes y de los titanes, <br />detr&aacute;s de las gestas de la humanidad <br />y de las medallas de los generales. <br />Detr&aacute;s de la Estatua de la Libertad. <br /><br />Detr&aacute;s de los himnos y de las banderas. <br />Detr&aacute;s de la hoguera de la Inquisici&oacute;n. <br />Detr&aacute;s de las cifras y de los rascacielos. <br /><br />Detr&aacute;s de los anuncios de ne&oacute;n. <br /><br />Detr&aacute;s, est&aacute; la gente <br />con sus peque&ntilde;os temas, <br />sus peque&ntilde;os problemas, <br />sus peque&ntilde;os amores. <br /><br />Con sus peque&ntilde;os sueldos, <br />sus peque&ntilde;as campa&ntilde;as, <br />sus peque&ntilde;as haza&ntilde;as, <br />y sus peque&ntilde;os errores. <br /><br />Detr&aacute;s del Quijote y de Cor&iacute;n Tellado, <br />de Miss Universo y del Escorial. <br />Detr&aacute;s de Hiroshima y del Vaticano, <br />detr&aacute;s de la v&iacute;ctima y del criminal. <br /><br />Detr&aacute;s de la mafia y de la polic&iacute;a. <br />detr&aacute;s del Mes&iacute;as y de Wall Street. <br />Detr&aacute;s del Columbia y de la hero&iacute;na. <br />detr&aacute;s de Goliat y de David. <br /><br />Cada uno a su manera <br />cada quien con sus modos, <br />detr&aacute;s estamos todos, <br />usted, yo y el de enfrente. <br /><br />Detr&aacute;s de cada fecha, <br />detr&aacute;s de cada cosa, <br />con su espina y su rosa <br />detr&aacute;s, est&aacute; la gente.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Toca madera</span></strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">Nada tienes que temer<br />al mal tiempo buena cara,<br />la constituci&oacute;n te ampara,<br />la justicia te defiende,<br />la polic&iacute;a te guarda,<br />el sindicato te apoya,<br />el sistema te respalda<br />y los pajaritos cantan<br />y las nubes se levantan.<br /><br />Cruza los dedos<br />toca madera,<br />no pases por debajo de esa escalera<br />evita el trece,<br />y al gato negro<br />no te levantes <br />con el pie izquierdo.<br /><br />Y m&eacute;tete en el bolsillo<br />envuelta en tu carta astral<br />una pata de conejo,<br />por si se quiebra un espejo<br />o se derrama la sal.<br /><br />Y vigila el hor&oacute;scopo<br />y el biorritmo,<br />ni se te ocurra vestirte de amarillo,<br />y si a pesar de todo<br />la vida te cuelga<br />el no hay billetes,<br />recuerda que pisar mierda<br />trae buena suerte.<br /><br />Nada tienes que temer<br />arriba los corazones,<br />nada tienes que temer<br />pero nunca est&aacute;n de m&aacute;s <br />ciertas precauciones,<br />cruza los dedos, toca madera<br />no pases por debajo de esa escalera<br />y evita el trece y al gato negro,<br />no te levantes con el pie izquierdo.<br /><br />Que tambi&eacute;n hacen la siesta<br />los &aacute;rbitros y los jueces,<br />con tu olivo y tu paloma<br />camina por la maroma<br />entre el amor y la muerte.<br /><br />Y vigila el hor&oacute;scopo<br />y el biorritmo,<br />ni se te ocurra vestirte de amarillo,<br />y si a pesar de todo<br />la vida te cuelga<br />el no hay billetes,<br />recuerda que pisar mierda<br />trae buena suerte.<br /><br />Y aj&uacute;state los machos,<br />respira hondo,<br />traga saliva,<br />toma carrera,<br />y abre la puerta,<br />sal a la calle,<br />cruza los dedos,<br />toca madera.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">El hombre y el agua</span></strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">Si el hombre es un sue&ntilde;o<br />el agua es el rumbo,<br />si el hombre es un pueblo<br />el agua es el mundo.<br /><br />Si el hombre es recuerdo<br />el agua es memoria,<br />si el hombre esta vivo<br />el agua es la vida.<br /><br />Si el hombre es un ni&ntilde;o <br />el agua es Paris,<br />si el hombre la pisa<br />el agua salpica<br />cu&iacute;dala como cuida ella de ti.<br /><br />Brinca, moja, vuela, lava,<br />agua que vienes y vas.<br />R&iacute;o, espuma, lluvia, niebla,<br />nube, fuente, hielo, mar.<br /><br />Agua, barro en el camino,<br />agua que esculpes paisajes,<br />agua que mueves molinos,<br />agua que me da sed nombrarte,<br />agua que le puedes al fuego,<br />agua que agujereas la piedra,<br />agua que estas en los cielos<br />como en la tierra.<br /><br />Brinca, moja, vuela, lava,<br />agua que vienes y vas.<br />R&iacute;o, espuma, lluvia, niebla,<br />nube, fuente, hielo, mar.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Utop&iacute;a</span></strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">Se ech&oacute; al monte la utop&iacute;a<br />perseguida por lebreles <br />que se criaron en sus rodillas, <br />y que al no poder seguir su paso <br />la traicionaron, y hoy funcionarios<br />del negociado de sue&ntilde;os, dentro de un orden<br />son partidarios de capar <br />al cochino para que engorde.<br /><br />&iexcl;Ay! Utop&iacute;a, <br />cabalgadura que nos vuelve <br />gigantes en miniatura.<br />&iexcl;Ay! Utop&iacute;a,<br />dulce como el pan nuestro<br />de cada d&iacute;a.<br /><br />Quieren prender a la aurora<br />porque llena la cabeza de pajaritos,<br />embaucadora que encandila <br />a los ilusos y a los benditos,<br />por hechicera,<br />que hace que el ciego vea y el mudo hable,<br />por subversiva,<br />de los que est&aacute; mandado, mande quien mande.<br /><br />&iexcl;Ay! Utop&iacute;a<br />incorregible que no tiene <br />bastante de lo posible.<br />&iexcl;Ay! Utop&iacute;a<br />que levanta huracanes<br />de rebeld&iacute;a.<br /><br />Quieren ponerle cadenas,<br />pero, quien &iquest;es quien pone puertas al monte?<br />no pases pena,<br />que antes que lleguen los perros, <br />ser&aacute; un buen hombre el que la encuentre,<br />y la cuide hasta que lleguen mejores d&iacute;as.<br />Sin utop&iacute;a...<br />la vida ser&iacute;a un ensayo para la muerte.<br /><br />&iexcl;Ay! Utop&iacute;a,<br />&iexcl;c&oacute;mo te quiero!<br />porque les alborotas el gallinero.<br />&iexcl;Ay! Utop&iacute;a,<br />que alumbras los candiles<br />del nuevo d&iacute;a.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">Ni&ntilde;o silvestre</span></strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">Hijo del cerro presagio de mala muerte,<br />ni&ntilde;o silvestre<br />que acechando la acera viene y va.<br /><br />Ni&ntilde;o de nadie<br />que busc&aacute;ndose la vida,<br />desluce la avenida<br />y le da mala fama a la ciudad.<br /><br />Reci&eacute;n nacido<br />con la inocencia amputada,<br />que en la manada<br />redime su pecado de existir.<br /><br />Ni&ntilde;o sin ni&ntilde;o<br />indefenso y asustado,<br />que aprende a fuerza de palos<br />como las bestias a sobrevivir.<br /><br />Ni&ntilde;o silvestre<br />lustrabotas y ratero<br />se vende a piezas o entero,<br />como onza de chocolate.<br /><br />Ronda la calle<br />mientras el d&iacute;a la ronde,<br />que por la noche se esconde<br />para que no le maten.<br /><br />Y si la suerte<br />por llamarlo de alg&uacute;n modo,<br />ahuyenta al lobo,<br />y le alarga la vida un poco m&aacute;s.<br /><br />Si el pegamento<br />no le pudre los pulmones,<br />si escapa de los matones,<br />si sobrevive al l&aacute;tigo, <br />quiz&aacute;s llegue hasta viejo<br />entre c&aacute;rceles y fierros,<br />sembrando el cerro<br />de m&aacute;s ni&ntilde;os silvestres, al azar.<br /><br />Y cualquier noche<br />en un trabajo de limpieza<br />le vuele la cabeza<br />a alguno de ellos sin pesta&ntilde;ear.&nbsp;</span><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-family: Georgia">La gente va muy bien</span></strong><span style="font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Georgia"></span><span style="font-family: Georgia">La gente va muy bien <br />en cualquier acto p&uacute;blico,<br />para llenar la cancha<br />y hacer la ola.<br /><br />La gente va muy bien <br />para ilustrar cat&aacute;logos,<br />para consumir mitos<br />y seguir la moda.<br /><br />La gente va muy bien <br />para construir pir&aacute;mides,<br />para tirar del carro<br />y hacer el amor.<br /><br />La gente va muy bien <br />para formar ej&eacute;rcitos,<br />y para dar ambiente<br />&iexcl;viva la gente!<br /><br />La gente va muy bien <br />para contarles cuentos,<br />para darles porrazos<br />y venderles ung&uuml;entos.<br /><br />La gente va muy bien....<br />la gente va muy bien,<br />para decir que "si"<br />para decir "am&eacute;n"<br /><br />La gente va muy bien <br />como ejemplo de b&iacute;pedo,<br />que llora, se enamora<br />y usa zapatos.<br /><br />La gente va muy bien<br />para suscribir p&oacute;lizas,<br />acatar las consignas<br />y pagar el pato.<br /><br />La gente va muy bien<br />como dato estad&iacute;stico,<br />an&oacute;nimos comparsas<br />de este culebr&oacute;n.<br /><br />La gente va muy bien <br />yo puedo asegur&aacute;rselo,<br />conozco a esos plebeyos...<br />&iexcl;soy uno de ellos!<br /><br />La gente va muy bien <br />para aplaudir al jefe,<br />animar el paisaje<br />y preservar la especie.<br /><br />La gente va muy bien....<br />la gente va muy bien,<br />para decir que "si"<br />para decir "am&eacute;n"<br /><br />La gente va muy bien...<br />la gente va muy bien,<br />la gente va muy bien...<br />pero que muy bien.<br />La gente va muy bien <br />para decir que "si"<br /><br />Y por eso tambi&eacute;n...<br />La gente va muy bien <br />para enjugar las l&aacute;grimas,<br />para darse un abrazo<br />y entrar en calor.<br /><br />La gente va muy bien <br />para vencer obst&aacute;culos,<br />para darnos sorpresas,<br />recobrar la memoria<br />y emplear la cabeza,<br />para cambiar la historia<br />y unidos buscar el camino <br />que lleva al Ed&eacute;n,<br />la gente va muy bien. </span><span style="color: midnightblue; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 09 Dec 2006 09:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Le&#xF3;n Gieco</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120701-leon-gieco.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120701-leon-gieco.php</guid><description><![CDATA[<span></span><span><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Su nombre completo es Ra&uacute;l Alberto Antonio Gieco. Naci&oacute; el 20 de noviembre de 1951 en una chacra del norte de Santa Fe. Cuando su familia se muda a Ca&ntilde;ada Rosqu&iacute;n, un pueblo cercano, Le&oacute;n &nbsp;comienza a trabajar teniendo, apenas 8 a&ntilde;os. </span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></em><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Hijo de una familia de inmigrantes y campesinos radicados en la zona central de Santa Fe, quiz&aacute;s de su padre -que ten&iacute;a una orquesta de tangos y boleros- hered&oacute; la pasi&oacute;n por la m&uacute;sica. </span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></em><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Un d&iacute;a de oto&ntilde;o, muy temprano en la ma&ntilde;ana, Le&oacute;n se ape&oacute; al tren en la estaci&oacute;n de Retiro. Por todo equipaje llevaba una guitarra barata, un bolso de mano, nueve mil pesos y la direcci&oacute;n de alguien que hab&iacute;a conocido en un show en Santa Fe. </span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></em><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Ya radicado en Buenos Aires, al a&ntilde;o siguiente (1970), empieza a grabar su primer disco producido por Gustavo Santaolalla (actualmente residente en los Estados Unidos, devenido en uno de los productores m&aacute;s renombrados del rock latino). </span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></em><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Muchas de sus canciones fueron censuradas por los gobiernos autoritarios y las dictaduras a partir de 1974 y hasta 1982. </span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">As&iacute; fue como comenz&oacute; esta larga carrera art&iacute;stica de m&uacute;sico popular y la proyecci&oacute;n de su vasta obra discogr&aacute;fica.</span></em></p><p><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></em><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></em><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">S&oacute;lo le pido a Dios.</span></strong> </p></span><p align="justify"><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">S&oacute;lo le pido a Dios<br />que el dolor no me sea indiferente,<br />que la reseca muerte no me encuentre,<br />vac&iacute;o y solo sin haber hecho lo suficiente.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">S&oacute;lo le pido a Dios<br />que lo injusto no se sea indiferente,<br />que no me abofeteen la otra mejilla,<br />despu&eacute;s que una garra me ara&ntilde;&oacute; a esta suerte.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">S&oacute;lo le pido a Dios<br />que la guerra no me sea indiferente,<br />es un monstruo grande y pisa fuerte<br />toda la pobre inocencia de la gente.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">S&oacute;lo le pido a Dios<br />que el enga&ntilde;o no me sea indiferente<br />si un traidor puede m&aacute;s que unos cuantos,<br />que esos cuantos no lo olviden f&aacute;cilmente.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">S&oacute;lo le pido a Dios<br />que el futuro no me sea indiferente,<br />desahuciado est&aacute; el que tiene que marchar<br />a vivir una cultura diferente.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">S&oacute;lo le pido a Dios<br />que la guerra no me sea indiferente<br />es un monstruo grande y pisa fuerte<br />toda la pobre inocencia de la gente.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Todos los caballos blancos</span></strong></p><p align="justify"><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Voy andando y siento el sol<br />de la tarde en mis espaldas<br />y en mi frente siento el sol<br />de la ma&ntilde;ana. <br /><br />Todos los caballos blancos<br />todos los caballos blancos<br />y el campo<br />y el campo y el campo. <br /><br />Voy bajando por caminos<br />que cruzan las tierras mansas<br />qu&eacute; bueno es olvidarse un poco<br />de la gente que nos roba y que nos mata. <br /><br />Todos los caballos blancos<br />todos los caballos blancos<br />y el campo<br />y el campo y el campo.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">En el pa&iacute;s de la libertad.</span></strong></p><p align="justify"><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">B&uacute;squenme donde se esconde el sol, <br />donde exista una canci&oacute;n. <br />B&uacute;squenme a orillas del mar<br />besando la espuma y la sal. <br /><br />B&uacute;squenme, me encontrar&aacute;n<br />en el pa&iacute;s de la libertad. <br />B&uacute;squenme, me encontrar&aacute;n<br />en el pa&iacute;s de la libertad, <br />de la libertad. <br /><br />B&uacute;squenme donde se detiene el viento<br />donde haya paz o no exista el tiempo, <br />donde el sol seca las l&aacute;grimas<br />de las nubes en la ma&ntilde;ana. <br /><br />B&uacute;squenme, me encontrar&aacute;n<br />en el pa&iacute;s de la libertad. <br />B&uacute;squenme, me encontrar&aacute;n<br />en el pa&iacute;s de la libertad, <br />de la libertad.</span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Hombres de hierro.</span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Larga muchacho tu voz joven<br />como larga la luz el sol<br />que aunque tenga que estrellarse<br />contra un pared&oacute;n<br />que aunque tenga que estrellarse<br />se dividir&aacute; en dos. <br /><br />Suelta muchacho tus pensamientos<br />como anda suelto el viento<br />sos la esperanza y la voz que vendr&aacute;<br />a florecer en la nueva tierra. <br /><br />Hombres de hierro que no escuchan la voz<br />hombres de hierro que no escuchan el grito<br />hombres de hierro que no escuchan el llanto. </span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"><br />Gente que avanza se puede matar<br />pero los pensamientos quedar&aacute;n. <br /><br />Puntas agudas ensucian el cielo<br />como la sangre en la tierra.<br />Dile a esos hombres que traten de usar<br />a cambio de las armas su cabeza. <br /><br />Hombres de hierro que no escuchan la voz<br />hombres de hierro que no escuchan el grito<br />hombres de hierro que no escuchan el llanto. </span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"><br />Gente que avanza se puede matar<br />pero los pensamientos quedar&aacute;n.</span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">La cultura es la sonrisa.</span></strong><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p align="justify"><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">La cultura es la sonrisa que brilla en todos lados<br />en un libro, en un ni&ntilde;o, en un cine o en un teatro<br />solo tengo que invitarla para que venga a cantar un rato<br /><br />Ay, ay, ay, que se va la vida<br />mas la cultura se queda aqu&iacute;<br /><br />La cultura es la sonrisa para todas las edades<br />puede estar en una madre, en un amigo o en la flor<br />o quiz&aacute;s se refugie en las manos duras de un trabajador<br /><br />La cultura es la sonrisa con fuerzas milenarias<br />ella espera mal herida, prohibida o sepultada<br />a que venga el se&ntilde;or tiempo y le ilumine otra vez el alma<br /><br />La cultura es la sonrisa que acaricia la canci&oacute;n<br />y se alegra todo el pueblo quien le puede decir que no<br />solamente alguien que quiera que tengamos triste el coraz&oacute;n.</span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></p><p align="justify"><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Canci&oacute;n de amor para Francisca.</span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">En una casa del barrio San Pedro<br />Francisca muestra todo su cuerpo <br />pone el dinero entre sus senos<br />toma un vino negro y algunas ginebras<br /><br />Viste de verde, viste de rosa<br />y se desviste muy silenciosa<br /><br />Los lunes que no trabaja Francisca <br />con una canastita con flores y su hijita <br />van a correr por el monte<br />los caminos y los campos <br />ella dice que los besos <br />los gorriones y las flores <br />los lunes tienen m&aacute;s perfume <br /><br />En una habitaci&oacute;n del fondo de la casa<br />los hombres pasan, los hombres pasan<br />Nadie le ofrece alg&uacute;n trabajo<br />porque tienen miedo de quedarse sin ella<br />Piel de canela, ojos de pasto<br />cabellos largos y aliento a trigal <br /><br />Los lunes que no trabaja Francisca <br />con una canastita con flores y su hijita <br />van a correr por el monte<br />los caminos y los campos <br />ella dice que los besos <br />los gorriones y las flores <br />los lunes tienen mas perfume.</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Canci&oacute;n para Carito.</span></strong></p><p align="justify"><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Sentado solo en un banco en la ciudad<br />con tu mirada recordando el litoral<br />tu suerte quiso estar partida<br />mitad verdad mitad mentira<br />como esperanza de los pobres prometida<br /><br />Andando solo bajo la llovizna gris<br />fingiendo duro que tu vida fue de aqu&iacute;<br />Por qu&eacute; cambiaste un mar de gente<br />por donde gobierna la flor<br />mir&aacute; que el r&iacute;o nunca regal&oacute; el color<br /><br />Carito, suelta tu pena<br />se haga diamante tu l&aacute;grima<br />entre mis cuerdas<br />Carito, suelta tu piedra<br />para volar como el zorzal<br />en primavera<br /><br />En Buenos Aires los zapatos son modernos<br />pero no lucen como en la plaza de un pueblo<br />Deja que tu luz chiquitita<br />hable en secreto a la canci&oacute;n<br />para que te ilumine un poco m&aacute;s el sol<br /><br />Cualquier semilla cuando es planta quiere ver<br />la misma estrella de aquel atardecer<br />que la salv&oacute; del pico agudo<br />refugi&aacute;ndola al oscuro<br />de la gaviota arrasadora de los surcos<br /><br />Carito, yo soy tu amigo<br />me ofrezco &aacute;rbol<br />para tu nido<br />Carito, suelta tu canto<br />que el abanico en mi acorde&oacute;n<br />lo est&aacute; esperando.</span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Cinco siglos igual</span></strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Soledad sobre ruinas, sangre en el trigo<br />rojo y amarillo, manantial del veneno <br />escud&oacute; heridas, cinco siglos igual. <br /><br />Libertad sin galope, banderas rotas <br />soberbia y mentiras, medallas de oro y plata <br />contra esperanza, cinco siglos igual. <br /><br />En esta parte de la tierra la historia se cay&oacute; <br />como se caen las piedras aun las que tocan el cielo <br />o est&aacute;n cerca del sol o est&aacute;n cerca del sol. <br /><br />Desamor desencuentro, perd&oacute;n y olvido <br />cuerpo con mineral, pueblos trabajadores <br />infancias pobres, cinco siglos igual. <br /><br />Lealtad sobre tumbas, piedra sagrada <br />Dios no alcanz&oacute; a llorar, sue&ntilde;o largo del mal <br />hijos de nadie, cinco siglos igual. <br /><br />Muerte contra la vida, gloria de un pueblo <br />desaparecido. Es comienzo, es final <br />leyenda perdida, cinco siglos igual. <br /><br />En esta parte de la tierra la historia se cay&oacute; <br />como se caen las piedras aun las que tocan el cielo <br />o est&aacute;n cerca del sol o est&aacute;n cerca del sol. <br /><br />Es tinieblas con flores, revoluciones <br />y aunque muchos no est&aacute;n, nunca nadie pens&oacute; <br />besarte los pies, cinco siglos igual.&nbsp;</span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 07 Dec 2006 18:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mar&#xED;a Elena Walsh</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120601-maria-elena-walsh.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120601-maria-elena-walsh.php</guid><description><![CDATA[<span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Mar&iacute;a Elena Walsh naci&oacute; el 1 de febrero de 1930 en Ramos Mej&iacute;a, suburbio de la ciudad de Buenos Aires. Caser&oacute;n grande, con patios y gallinero, un pomerania negro, rosales, gatos, limoneros y naranjos y una higuera muy c&oacute;moda sobre cuyas ramas la hija rubia y pecosa de &laquo;un ingl&eacute;s del ferrocarril&raquo; le&iacute;a durante la siesta de los mayores Los Tres Mosqueteros, Robinson Crusoe y La Caba&ntilde;a del T&iacute;o Tom. Antes de finalizar sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes, a los diesisiete a&ntilde;os, escribi&oacute; su primer libro: Oto&ntilde;o Imperdonable, libro de poemas que mereciera el segundo premio Municipal de Poes&iacute;a. Ya antes, en 1945, hab&iacute;a publicado sus primeros versos en la legendaria revista El Hogar y en el suplemento literario de La Naci&oacute;n. </span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">En 1948 viaj&oacute; a los Estados Unidos invitada por Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez y, unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde parti&oacute; hacia Europa, radic&aacute;ndose en Par&iacute;s durante cuatro a&ntilde;os. All&iacute; form&oacute; un d&uacute;o&nbsp;con Leda Valladares dedic&aacute;ndose a difundir el folklore argentino. Es en esa &eacute;poca cuando comienza a escribir poemas para ni&ntilde;os. </span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Ya en 1959 comienza a escribir guiones para televisi&oacute;n, obras de teatro y canciones infantiles que, junto a las escritas para sus obras (Canciones para mirar, Do&ntilde;a Disparate y Bambuco, etc) son cantadas, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, por todos los ni&ntilde;os dispuestos a participar del mundo de fantas&iacute;a e ingenio que ella les propone.</span></em></p><p><span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Serenata para la tierra de uno&nbsp;</span></strong></span><span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></span></p></span></span><p><span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Porque me dueles si me quedo <br />pero me muero si me voy, <br />por todo y a pesar de todo, mi amor, <br />yo quiero vivir en vos. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Por tu decencia de vidala <br />y por tu esc&aacute;ndalo de sol, <br />por tu verano con jazmines, mi amor, <br />yo quiero vivir en vos. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Porque el idioma de infancia <br />es un secreto entre los dos, <br />porque le diste reparo <br />al desarraigo de mi coraz&oacute;n. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Por tus antiguas rebeld&iacute;as <br />y por la edad de tu dolor, <br />por tu esperanza interminable, mi amor, <br />yo quiero vivir en vos. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Para sembrarte de guitarra, <br />para cuidarte en cada flor <br />y odiar a los que te castigan, mi amor, <br />yo quiero vivir en vos.&nbsp;</span></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Como la cigarra&nbsp;</span></strong><span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></span></p><p><span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Tantas veces me mataron, <br />tantas veces me mor&iacute;, <br />sin embargo estoy aqui <br />resucitando. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Gracias doy a la desgracia <br />y a la mano con pu&ntilde;al <br />porque me mat&oacute; tan mal, <br />y segu&iacute; cantando. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Cantando al sol como la cigarra <br />despu&eacute;s de un a&ntilde;o bajo la tierra, <br />igual que sobreviviente <br />que vuelve de la guerra. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Tantas veces me borraron, <br />tantas desaparec&iacute;, <br />a mi propio entierro fui <br />sola y llorando. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Hice un nudo en el pa&ntilde;uelo <br />pero me olvid&eacute; despu&eacute;s <br />que no era la &uacute;nica vez, <br />y volv&iacute; cantando. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Cantando al sol como la cigarra <br />despu&eacute;s de un a&ntilde;o bajo la tierra, <br />igual que sobreviviente <br />que vuelve de la guerra. </span></span></span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Tantas veces te mataron, <br />tantas resucitar&aacute;s, <br />tantas noches pasar&aacute;s <br />desesperando. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">A la hora del naufragio <br />y la de la oscuridad <br />alguien te rescatar&aacute; <br />para ir cantando.&nbsp;</span></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><span style="color: #000066; font-family: Georgia"><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Cantando al sol como la cigarra <br />despu&eacute;s de un a&ntilde;o bajo la tierra, <br />igual que sobreviviente <br />que vuelve de la guerra. </span></span></p></span><p><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Canci&oacute;n de cuna para gobernante&nbsp;</span></strong><span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></strong></span></p><p><span><strong><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></strong></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Duerme tranquilamente que viene un sable <br />a vigilar tu sue&ntilde;o de gobernante. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Am&eacute;rica te acuna como una madre <br />con un brazo de rabia y otro de sangre. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Duerme con aspavientos, duerme y no mandes <br />que ya te est&aacute;n velando los estudiantes. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Duerme mientras arriba lloran las aves <br />y el lucero trabaja para la c&aacute;rcel. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Hombres, ni&ntilde;os, mujeres, es decir: nadie, <br />parece que no quieren que t&uacute; descanses. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Rozan con penas chicas tu sue&ntilde;o grande. <br />Cuando no piden casas, pretenden panes. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Gritan junto a tu cuna. <br />No te levantes aunque su grito diga: &laquo;O&iacute;d, mortales&raquo;. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Du&eacute;rmete oficialmente, sin preocuparte, <br />que s&oacute;lo algunas piedras son responsables. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Que ya te est&aacute;n velando los estudiantes <br />y los lirios del campo no tienen hambre. </span></span></p><p><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></span><span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">Y el lucero trabaja para la c&aacute;rcel.&nbsp;</span></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span><span style="color: #000066; font-family: Georgia">&nbsp;</span></p><p><span style="color: #000066; font-family: Georgia"></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 06 Dec 2006 18:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mario Benedetti</title><link>https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120303-mario-benedetti.php</link><guid isPermaLink="true">https://lospuertosgrises.blogia.com/2006/120303-mario-benedetti.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"></p><span style="font-family: Georgia"><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em>Naci&oacute; el 14 de septiembre de 1920 en Paso de Toros, Tacuaremb&oacute;, Uruguay, fruto del matrimonio entre Brenno Benedetti y Matilde Farugia. La econom&iacute;a familiar se vio seriamente afectada por un enga&ntilde;o que sufri&oacute; el padre de Mario y la familia se traslad&oacute; a Montevideo. Mario estudi&oacute; en un colegio alem&aacute;n. De esta experiencia, adem&aacute;s de aprender el idioma, aprendi&oacute; el gusto por el trabajo bien hecho y por la puntualidad. </em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em>En 1939 se fue a Bs.As. en donde, por un sueldo muy escaso y en unas condiciones bastante pobres, hizo tambi&eacute;n un poco de todo. De regreso en &nbsp;Montevideo, consigui&oacute; un so&ntilde;ado puesto de funcionario en la Contadur&iacute;a General de la Naci&oacute;n, donde ir&iacute;a ascendiendo poco a poco. El 23 de marzo de 1946 se casa con Luz L&oacute;pez Alegre.</em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em>La relevancia como poeta la encontrar&aacute; definitivamente con sus "Poemas de la oficina" que tendr&aacute; un rotundo &eacute;xito. Hasta que, en el a&ntilde;o 1959, la Revoluci&oacute;n Cubana marcar&aacute; de manera definitiva su trayectoria pol&iacute;tica.Empezar&aacute; entonces, un per&iacute;odo de mayor participaci&oacute;n y vivir&aacute; una fren&eacute;tica actividad en el periodismo, la literatura y la pol&iacute;tica. El golpe de estado uruguayo lo exiliar&aacute; por multitud de pa&iacute;ses: Argentina, Cuba, Espa&ntilde;a... aunque continuar&aacute; escribiendo desde afuera. </em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em>En marzo de 1983 inicia su &ldquo;desexilio&rdquo; regresando al Uruguay.</em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><em>Ahora vive a caballo entre Uruguay y Espa&ntilde;a. </em></p></span><p align="justify"><strong>Poema frustrado</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Mi amigo<br />que es un poeta<br />convoc&oacute; a los poetas.<br /><br />Hay que escribir un poema<br />sobre la bomba at&oacute;mica<br />es un horror,<br />nos dijo,<br />un horror horroroso,<br />es el fin es la nada,<br />es la muerte.<br /><br />Nos dijo,<br />no es que te mueras s&oacute;lo<br />en tu cama,<br />rodeado<br />del llanto y la familia,<br />del techo y las paredes.<br /><br />No es que llegue una bala<br />perdida o encontrada<br />a cortarte el aliento,<br />a meterse en tu sue&ntilde;o.<br /><br />No es que el c&aacute;ncer te marque<br />te perfore,<br />te borre.<br /><br />No es tu muerte,<br />la tuya,<br />la nada que ganaste,<br />es el aire viciado,<br />es la ruina de todo<br />lo que existe,<br />de todo.<br /><br />Nadie llorar&aacute; a nadie,<br />nadie tendr&aacute; sus l&aacute;grimas.<br /><br />Y eso es lo m&aacute;s horrible,<br />la muerte sin testigos,<br />sin &uacute;ltimas palabras<br />y sin sobrevivientes.<br />La muerte toda muerte,<br />toda muerte.<br /><br />&iquest;Me entienden?<br /><br />Hay que escribir un poema<br />sobre la bomba at&oacute;mica.<br />Quedamos en silencio<br />con las bocas abiertas,<br />tragamos el terror<br />como saliva helada,<br />luego nos fuimos todos<br />a cumplir la consigna.<br /><br />Juro que lo he intentado<br />que lo estoy intentando,<br />pero pienso en la bomba<br />y el l&aacute;piz se me cae<br />de la mano.<br /><br />No puedo.<br /><br />A mi amigo el poeta,<br />le dir&eacute; que no puedo.<br /><br /><strong>Preg&oacute;n</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Se&ntilde;or que no me mira<br />mire un poco<br />Yo tengo una pobreza para ust&eacute;<br /><br />Limpia<br />nuevita<br />bien desinfectada<br />Vale cuarenta<br />Se la doy por diez<br /><br />Se&ntilde;or que no me encuentra<br />busque un poco<br />mueva la mano<br />desarrime el pie<br />buesuqe en su suerte<br />en todos los rincones<br />piense en las muchas cosas<br />que no fue<br /><br />Le vendo la pobreza<br />Es una insignia<br />En la solapa puede convencer<br />Qu&eacute; cosas raras pasan en el mundo<br />ust&eacute; tiene agua<br />yo no tengo sed<br /><br />Tiene su c&aacute;scara<br />su dios<br />su diablo<br />su fe en los cielos<br />y su mala fe<br />Lo tiene todo menos la pobreza<br />Si no la compra<br />llorar&aacute; despu&eacute;s<br /><br />Va como propaganda<br />como muestra<br />Quiz&aacute; le guste y le coloque cien</p><p align="justify"><span style="font-family: Georgia"></span>Pobreza sin los pobres<br />por supuesto<br />ya que los pobres<br />nunca huelen bien<br /><br />Pobreza abstracta<br />sin harapos<br />pulcra<br />noble al derecho<br />noble del rev&eacute;s<br />Pobreza linda para ser contada<br />despu&eacute;s del postre<br />y antes del caf&eacute;<br /><br />Se&ntilde;or que no me mira<br />mire un poco<br />Yo tengo una pobreza para ust&eacute;<br />Mejor no se la vendo<br />Le regalo<br />la pobreza por esta &uacute;nica vez.<br /><br /><strong>Coraz&oacute;n coraza</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Porque te tengo y no porque te pienso<br />porque la noche est&aacute; de ojos abiertos<br />porque la noche pasa y digo amor<br />Porque has venido a recoger tu imagen<br />y eres mejor que todas tus im&aacute;genes<br />Porque eres linda desde el pie hasta el alma<br />porque eres buena desde el alma a m&iacute;<br />porque te escondes dulce en el orgullo<br />peque&ntilde;a y dulce<br />coraz&oacute;n coraza </p><p align="justify"><span style="font-family: Georgia"></span>Porque eres m&iacute;a<br />porque no eres m&iacute;a<br />porque te miro y muero<br />y peor que muero<br />si no te miro amor<br />si no te miro<br /><br />Porque t&uacute; siempre existes dondequiera<br />pero existes mejor donde te quiero<br />Porque tu boca es sangre<br />y tienes fr&iacute;o<br />tengo que amarte amor<br />tengo que amarte<br />Aunque esta herida duela como dos<br />Aunque te busque y no te encuentre<br />Aunque la noche pase y yo te tenga &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y no.&nbsp;</p><p align="justify"><span style="font-family: Georgia"></span><strong>Arco iris</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">A veces<br />por supuesto<br />usted sonr&iacute;e<br />y no importa lo linda<br />o lo fea<br />lo vieja<br />o lo joven<br />lo mucho<br />o lo poco<br />que usted realmente<br />sea<br /><br />Sonr&iacute;e<br />cual si fuese<br />una revelaci&oacute;n<br />y su sonrisa anula<br />todas las anteriores<br />Caducan al instante<br />sus rostros como m&aacute;scaras<br />sus ojos duros<br />fr&aacute;giles<br />como espejos en &oacute;valo<br />su boca de morder<br />su ment&oacute;n de capricho<br />sus p&oacute;mulos fragantes<br />sus p&aacute;rpados<br />su miedo<br /><br />Sonr&iacute;e<br />y usted nace<br />asume el mundo<br />mira<br />sin mirar<br />indefensa<br />desnuda<br />transparente<br /><br />Y a lo mejor<br />si la sonrisa viene<br />de muy<br />de muy adentro<br />usted puede llorar<br />sencillamente<br />sin desgarrarse<br />sin desesperarse<br />sin convocar la muerte<br />ni sentirse vac&iacute;a<br /><br />Llorar<br />s&oacute;lo llorar<br /><br />Entonces su sonrisa<br />si todav&iacute;a existe<br />se vuelve un arco iris.<br /><br /><strong>Arte po&eacute;tica</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Que golpee y golpee<br />hasta que nadie<br />pueda hacerse el sordo<br /><br />Que golpee y golpee<br />hasta que el poeta<br />sepa<br />o por lo menos crea<br />que es a &eacute;l<br />a quien llaman.<br /><br /><strong>Harapos</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Hay s&oacute;lo una miseria<br />que se prende con u&ntilde;as en el muro<br />y quisiera trepar<br />y a veces trepa<br /><br />Una vasta miseria que nos mira<br />y junta su rencor<br />y nos invade<br /><br />Por eso desde hoy y desde dentro<br />y a pesar de mi pan y de mi suerte<br />me siento miserable<br />como si nunca hubiera sonre&iacute;do<br />o visto sonre&iacute;r<br />Como si cuando sue&ntilde;o<br />mis ensue&ntilde;os<br />no encontraron lugar<br />bajo mis p&aacute;rpados<br /><br />Ya no es la culpa higi&eacute;nica<br />la desaz&oacute;n precaria<br />el relamido umbral<br />de la conciencia<br /><br />Es mucho m&aacute;s<br /><br />Ahora mi miseria<br />incluye el estrellarse<br />y usar todo el coraje para el miedo<br />y caer de rodillas<br />sin plegaria<br />y sentirse extranjero<br />y condenado<br />a no encontrar la brecha<br />a no encontrar la brecha.<br /><br /><strong>Decir que no</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Ya lo sabemos<br />es dif&iacute;cil<br />decir que no<br />decir no quiero<br /><br />Ver que el dinero forma un cerco<br />alrededor de tu esperanza<br />Sentir que otros<br />los peores<br />entran a saco por tu sue&ntilde;o<br /><br />Ya lo sabemos<br />es dif&iacute;cil decir que no<br />decir no quiero<br /><br />No obstante<br />c&oacute;mo desalienta<br />verte bajar de tu esperanza<br />saberte lejos de ti mismo<br /><br />O&iacute;rte<br />primero despacito<br />decir que s&iacute;<br />decir s&iacute; quiero<br />comunicarlo luego al mundo<br />con un orgullo enajenado<br /><br />Y ver que un d&iacute;a<br />pobre diablo<br />ya para siempre pordiosero<br />poquito a poco<br />abres la mano<br /><br />y nunca m&aacute;s<br />puedes<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;cerrarla.<br /><br /><strong>Alguien</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Alguien limpia la celda<br />de la tortura<br />que no quede la sangre<br />ni la amargura<br /><br />Alguien pone en los muros<br />el nombre de ella<br />ya no cabe en la noche<br />ninguna estrella<br /><br />Alguien limpia su rabia<br />con un consejo<br />y la deja brillante<br />como un espejo<br /><br />Alguien piensa hasta cu&aacute;ndo<br />Alguien camina<br />Suenan lejos las risas<br />una bocina<br />y un gallo que propone<br />su canto en hora<br />mientras sube la angustia<br />la voladora<br /><br />Alguien piensa en afuera<br />que all&aacute; no hay plazo<br />piensa en ni&ntilde;os de vida<br />y en un abrazo<br /><br />Alguien quiso ser justo<br />no tuvo suerte<br />es dif&iacute;cil la lucha<br />contra la muerte<br /><br />Alguien limpia la celda<br />de la tortura<br />lava la sangre pero<br />no la amargura.<br /><br /><span style="font-family: Georgia"><br /><strong>T&aacute;ctica y estrategia</strong></span><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Mi t&aacute;ctica es<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;mirarte<br />aprender como sos<br />quererte como sos<br /><br />mi t&aacute;ctica es<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;hablarte<br />y escucharte<br />construir con palabras<br />un puente indestructible<br /><br />mi t&aacute;ctica es<br />quedarme en tu recuerdo<br />no s&eacute; c&oacute;mo&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ni s&eacute;<br />con qu&eacute; pretexto<br />pero quedarme en vos<br /><br />mi t&aacute;ctica es<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ser franco<br />y saber que sos franca<br />y que no nos vendamos<br />simulacros<br />para que entre los dos<br /><br />no haya tel&oacute;n<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni abismos<br /><br />mi estrategia es<br />en cambio<br />m&aacute;s profunda y m&aacute;s<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;simple<br />mi estrategia es<br />que un d&iacute;a cualquiera<br />no s&eacute; c&oacute;mo&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ni s&eacute;<br />con qu&eacute; pretexto<br />por fin&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; me necesites.<br /><br /><strong>Estados de &aacute;nimo</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Unas veces me siento<br />como pobre colina<br />y otras como monta&ntilde;a<br />de cumbres repetidas&nbsp;<br /><br />Unas veces me siento<br />como un acantilado<br />y en otras como un cielo<br />azul pero lejano&nbsp;<br /><br />A veces uno es<br />manantial entre rocas<br />y otras veces un &aacute;rbol<br />con las &uacute;ltimas hojas&nbsp;<br /><br />Pero hoy me siento apenas<br />como laguna insomne<br />con un embarcadero<br />ya sin embarcaciones&nbsp;<br /><br />Una laguna verde<br />inm&oacute;vil y paciente<br />conforme con sus algas<br />sus musgos y sus peces&nbsp;<br /><br />sereno en mi confianza<br />confiado en que una tarde<br />te acerques y te mires<br />te mires al mirarme.<br /><br /><strong>No te salves</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">No te quedes inm&oacute;vil<br />al borde del camino<br />no congeles el j&uacute;bilo<br />no quieras con desgana<br />no te salves ahora<br />ni nunca<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; no te salves<br />No te llenes de calma<br />no reserves del mundo<br />s&oacute;lo un rinc&oacute;n tranquilo<br />no dejes caer los p&aacute;rpados<br />pesados como juicios<br />No te quedes sin labios<br />no te duermas sin sue&ntilde;o<br />no te pienses sin sangre<br />no te juzgues sin tiempo<br /><br />Pero si<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; pese a todo<br />no puedes evitarlo<br />y congelas el j&uacute;bilo<br />y quieres con desgana<br />y te salvas ahora<br />y te llenas de calma<br />y reservas del mundo<br />s&oacute;lo un rinc&oacute;n tranquilo<br />y dejas caer los p&aacute;rpados<br />pesados como juicios<br />y te secas sin labios<br />y te duermes sin sue&ntilde;o<br />y te piensas sin sangre<br />y te juzgas sin tiempo<br />y te quedas inm&oacute;vil<br />al borde del camino<br />y te salvas<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces<br />no te quedes conmigo.<br /><br /><strong>Te quiero</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Tus manos son mi caricia<br />mis acordes cotidianos<br />te quiero porque tus manos<br />trabajan por la justicia<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si te quiero es porque sos<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; mi amor mi c&oacute;mplice y todo<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y en la calle codo a codo<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; somos mucho m&aacute;s que dos<br /><br />Tus ojos son mi conjuro<br />contra la mala jornada<br />te quiero por tu mirada<br />que mira y siembra futuro<br /><br />Tu boca que es tuya y m&iacute;a<br />tu boca no se equivoca<br />te quiero porque tu boca<br />sabe gritar rebeld&iacute;a<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si te quiero es porque sos<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; mi amor mi c&oacute;mplice y todo<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y en la calle codo a codo<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; somos mucho m&aacute;s que dos<br /><br />Y por tu rostro sincero<br />y tu paso vagabundo<br />y tu llanto por el mundo<br />porque sos pueblo te quiero<br /><br />Y porque amor no es aureola<br />ni c&aacute;ndida moraleja<br />y porque somos pareja<br />que sabe que no est&aacute; sola<br /><br />Te quiero en mi para&iacute;so<br />es decir que en mi pa&iacute;s<br />la gente viva feliz<br />aunque no tenga permiso<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si te quiero es porque sos<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; mi amor mi c&oacute;mplice y todo<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y en la calle codo a codo<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; somos mucho m&aacute;s que dos.<br /><br /><strong>Defensa de la alegr&iacute;a</strong>&nbsp;</p><p align="justify"><span style="font-family: Georgia"></span>Defender la alegr&iacute;a como una trinchera<br />defenderla del esc&aacute;ndalo y la rutina<br />de la miseria y los miserables<br />de las ausencias transitorias<br />y las definitivas<br /><br />Defender la alegr&iacute;a como un principio<br />defenderla del pasmo y las pesadillas<br />de los neutrales y de los neutrones<br />de las dulces infamias<br />y los graves diagn&oacute;sticos<br /><br />Defender la alegr&iacute;a como una bandera<br />defenderla del rayo y la melancol&iacute;a<br />de los ingenuos y de los canallas<br />de la ret&oacute;rica y los paros cardiacos<br />de las endemias y las academias<br /><br />Defender la alegr&iacute;a como un destino<br />defenderla del fuego y de los bomberos<br />de los suicidas y los homicidas<br />de las vacaciones y del agobio<br />de la obligaci&oacute;n de estar alegres<br /><br />Defender la alegr&iacute;a como una certeza<br />defenderla del &oacute;xido y la ro&ntilde;a<br />de la famosa p&aacute;tina del tiempo<br />del relente y del oportunismo<br />de los proxenetas de la risa<br /><br />Defender la alegr&iacute;a como un derecho<br />defenderla de dios y del invierno<br />de las may&uacute;sculas y de la muerte<br />de los apellidos y las l&aacute;stimas<br />del azar<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y tambi&eacute;n de la alegr&iacute;a.<br /><br /><strong>Por qu&eacute; cantamos</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Si cada hora viene con su muerte<br />si el tiempo es una cueva de ladrones<br />los aires ya no son los buenos aires<br />la vida es nada m&aacute;s que un blanco m&oacute;vil<br /><br />Usted preguntar&aacute; por qu&eacute; cantamos<br /><br />Si nuestros bravos quedan sin abrazo<br />la patria se nos muere de tristeza<br />y el coraz&oacute;n del hombre se hace a&ntilde;icos<br />antes a&uacute;n que explote la verg&uuml;enza<br /><br />Usted preguntar&aacute; por qu&eacute; cantamos<br /><br />Si estamos lejos como un horizonte<br />si all&aacute; quedaron &aacute;rboles y cielo<br />si cada noche es siempre alguna ausencia<br />y cada despertar un desencuentro<br /><br />Usted preguntar&aacute; por qu&eacute; cantamos <br /><br />Cantamos porque el r&iacute;o esta sonando<br />y cuando suena el r&iacute;o / suena el r&iacute;o<br />cantamos porque el cruel no tiene nombre<br />y en cambio tiene nombre su destino<br /><br />Cantamos porque el grito no es bastante<br />y no es bastante el llanto ni la bronca<br />cantamos porque creemos en la gente<br />y porque venceremos la derrota<br /><br />Cantamos porque el sol nos reconoce<br />y porque el campo huele a primavera<br />y porque en este tallo en aquel fruto<br />cada pregunta tiene su respuesta<br /><br />Cantamos porque llueve sobre el surco<br />y somos militantes de la vida<br />y porque no podemos ni queremos<br />dejar que la canci&oacute;n se haga ceniza.<br /><br /><strong>Disidentes</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Los abruptos<br />pueden ser violentos<br />tozudos<br />y hasta sectarios<br />pero los<br />exabruptos<br />son siempre<br />resentidos.<br /><br /><strong>Desaparecidos</strong><strong>&nbsp;</strong></p><p align="justify">Est&aacute;n en alg&uacute;n sitio / concertados<br />desconcertados / sordos,<br />busc&aacute;ndose / busc&aacute;ndonos<br />bloqueados por los signos y las dudas<br />contemplando las verjas de las plazas<br />los timbres de las puertas / las viejas azoteas<br />ordenando sus sue&ntilde;os, sus olvidos<br />quiz&aacute; convalecientes de su muerte privada<br /><br />Nadie les ha explicado con certeza<br />si ya se fueron o si no<br />si son pancartas o temblores<br />sobrevivientes o responsos<br />Ven pasar &aacute;rboles y p&aacute;jaros<br />e ignoran a qu&eacute; sombra pertenecen<br /><br />Cuando empezaron a desaparecer<br />hace tres cinco, siete ceremonias<br />a desaparecer como sin sangre<br />como sin rostro, y sin motivo<br />vieron por la ventana de su ausencia<br />lo que quedaba atr&aacute;s / ese andamiaje<br />de abrazos cielo y humo<br /><br />Cuando empezaron a desaparecer<br />como el oasis en los espejismos<br />a desaparecer sin &uacute;ltimas palabras<br />ten&iacute;an en sus manos los trocitos<br />de cosas que quer&iacute;an<br /><br />Est&aacute;n en alg&uacute;n sitio / nube o tumba<br />Est&aacute;n en alg&uacute;n sitio / estoy seguro<br />All&aacute; en el sur del alma<br /><br />Es posible que hayan extraviado la br&uacute;jula<br />y hoy, vaguen preguntando preguntando<br />d&oacute;nde carajo queda el buen amor<br />porque vienen del odio<br /><br />&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 03 Dec 2006 12:09:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
